31 March 2012

Sea yo pariente y ríase la gente


Leo en el blog de García Amado una relación de gente recientemente colocada como altos cargos y sus relaciones familiares. Escalofriante.

*Relación de agraciados con un empleo en las últimas semanas* :


Elisa Robles Fraga

Directora General del Centro para el Desarrollo
Tecnológico Industrial (CDTI), organismo dependiente de la Secretaría de
Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación.

*Sobrina* de Manuel
Fraga Iribarne.

Víctor Calvo Sotelo

Secretario de Estado de Telecomunicaciones

*Hijo* de Leopoldo Calvo Sotelo, ex Presidente del Gobierno

José Ramón Bujanda Sáenz

Presidente de SAECA empresa pública
participada por la SEPI y el Ministerio de Agricultura

*Cuñado* de
Miguel Arias Cañete, Ministro de Agricultura

José Miguel Martínez

Presidente de la Sociedad Estatal Loterías y
Apuestas del Estado (SELAE) dependiente del Ministerio de Hacienda.

*Concuñado* de Cristóbal Montoro, Ministro de Hacienda

Ángeles Alarcó Canosa

Presidenta y Consejera Delegada de Paradores
Nacionales

*Ex mujer* de Rodrigo Rato, ex Vice Presidente del Gobierno y Presidente de
Bankia

Ricardo Cospedal García

Próximo Director de la Fundación Carolina

*Hermano* de María Dolores de Cospedal, Secretaria General del PP y
Presidenta de Castilla La Mancha.

Ignacio López del Hierro

Propuesto como Consejero de Red Eléctrica

Tras hacerse público se ve obligado a renunciar

*Marido* de María
Dolores de Cospedal

Rafael Rodríguez Ponga

Propuesto para Secretario General del
Instituto Cervantes. Mientras tanto continua de Diputado

*Hermano* de
María Flavia

María Flavia Rodríguez Ponga

Directora General de Seguros y Fondos de
Pensiones

*Hermana* de Rafael Rodríguez Ponga

Alberto Nadal Belda

Vicesecretario de Asuntos Económicos, Laborales e Internacionales de la
CEOE. Propuesto para ser Consejero de Red
Eléctrica que tras hacerse público se ve obligado a renunciar.

*Hermano* de Alvaro Nadal Belda

Alvaro Nadal Belda

Director de la Oficina Económica de la Presidencia del Gobierno con rango
de Secretario de Estado

*Hermano* de Alberto Nadal y casado con María
Teresa Lizaranzu Perinat

María Teresa Lizaranzu Perinat

Directora General de Política e
Industrias Culturales y del Libro

*Casada *con Álvaro Nadal Belda

Rafael Catalá Polo

Secretario de Estado en Fomento

*Hermano* de Raquel Catalá Polo

Raquel Catalá Polo

Delegada Especial de la Agencia Tributaria en Madrid.

*Hermana* de Rafael Catalá Polo

José Canal Muñoz

Secretario General Técnico del Ministerio de
Educación, Cultura y Deporte

*Casado* con Sonia Ramos Piñero

Sonia Ramos Piñeiro

Directora General de Apoyo a Víctimas del
Terrorismo


*Casada* con José Canal Polo.

Carmen Gámir

Jefa de Prensa de la Secretaria de Estado de
Presupuestos

*Compañera sentimental* de Alberto Feijóo, Presidente de
la Xunta de Galicia

Marcelino Oreja Arburua

Nombrado Presidente de la Entidad Pública
Empresarial Ferrocarriles de Vía Estrecha (FEVE)

*Hijo* de Marcelino
Oreja Aguirre, ex diputado y ex Ministro de Asuntos
Exteriores.

Miguel Cardenal Carro

Presidente del Consejo Superior de Deportes

*Hijo* de Jesús Cardenal, ex Fiscal General del Estado con José María
Aznar.

Álvaro Ramírez de Haro y Aguirre

Asesor del Secretario de Estado de
Comercio, Jaime García-Legaz

*Hijo* de Esperanza Aguirre

María Zaplana Barceló

Asesora en la Secretaria de Estado de Turismo.

*Hija* del exministro Eduardo Zaplana

Iván de la Rosa

Letrado en el Área Jurídica de Telefónica

*Marido* de Soraya Saénz de Santa-María. Vicepresidenta del Gobierno.

29 March 2012

¿De quién es "la culpa"?


Hoy es día de huelga general. Todavía sorprendido porque nadie se movilizara siquiera mínimamente ante la agresión (histórica) de la bajada de sueldos a los trabajadores del sector público decidida y aplicada de la noche a la mañana, que aquellos trabajando en el sector privado que casi parecían acogerlo con gusto, hoy me surgen algunas preguntas.

La primera es cuál es la causa concreta de la movilización. Como viene ocurriendo tradicionalmente en nuestro país, aquí el caso es protestar cuanto más en abstracto mejor. O, comenzar protestando por algo (la reforma laboral) y acabar mezclando otras cosas (recortes en servicios básicos, desacuerdo con el gobierno, etc...). Cuando no se sabe de qué se está hablando, las protestas no son efectivas. No se puede medir si el objetivo se ha cumplido o no.

Las huelgas deben ser (o así eran) un instrumento de presión concreto, o incluso chantaje si se quiere, no un manifiesto público de nuestro estado de ánimo. No hace falta convocar una huelga para demostrar que estamos hasta las narices.  Ya lo recogen las encuestas. Es más, la gente ya se organizó espontáneamente el año pasado para manifestar su hartazgo.

Las reivindicaciones, además, suelen hacerse con una frase afirmativa: "quiero esto", "exigimos esto" (el sufragio universal, el derecho sindical...). ¿Qué es lo que se reivindica hoy? No lo tengo claro. Y hemos convertido la protesta no efectiva en algo tan trivial y habitual que cada vez pierde más fuerza.

En principio supongamos que la protesta es "no a la reforma laboral", y que él éxito o no de la huelga se podrá medir viendo qué pasa con la reforma laboral: si se queda como está, si se retoca, o si se retira. Veremos.

Pero surgen entonces, algunas preguntas más. La primera es cuánta gente se ha leído la reforma laboral completa. O, al menos, un resumen de ella, puesto que la que hay publicada en el BOE es confusa e infumable, para variar.

Se verá que hay medidas dudosas, efectivamente, pero también pero hay otras interesantes, como la posibilidad de capitalizar el 100% del paro para crear una empresa, las deducciones fiscales para PYMES, para contratar a jóvenes, o las bonificaciones por formación y contrato a mujeres, la regulación del teletrabajo, fomentándolo, la prohibición de encadenar contratos temporales, o el derecho a la formación retribuida y con permisos.

¿Qué es a lo que decimos "no"? Hay cosas dudosas y cosas positivas. Decir "no a la reforma laboral", en general, es también decir no a la prohibición de encadenar contratos temporales, o no al derecho a formación retribuida y con permisos, o a la regulación del teletrabajo.

Y aquí surge otra pregunta más. ¿Quién es "el malo"? Me da la sensación de que en estos tiempos se está fomentando la "satanización del gobierno".

Pero, ¿qué hay de los empresarios? Salvo en casos excepcionales, o cuando se lleva a los tribunales, la legislación actual se puede trampear y se trampea sistemáticamente. Es una cortina de humo. ¿Para qué sirve un convenio colectivo, con sus categorías salariales, por ejemplo, en los tiempos que corren hoy día? Todos sabemos que el empresario está dispuesto a pagar un salario X y eso es lo que hay. Luego adapta su realidad al convenio (muchas veces incluso la empresa está acogida a un convenio fuera de su actividad), buscando la categoría profesional que corresponda al sueldo que el paga, o incluso contratando a tiempo parcial pero el trabajador trabajando sus 8 horas.

Muchos empresarios lloran sistemáticamente de que van con el agua al cuello y así justifican lo que justifican (como salarios ridículos), mientras se compran segundas residencias, coches de alta gama, y llevan una vida de lujos. Casi sistemáticamente, todos trampean fiscalmente, con los resquicios que todos conocemos.

Ante este panorama, el trabajador trampea, pierde el tiempo, y sólo piensa en las vacaciones. Cree que todos sus esfuerzos van a parar "a su jefe" al final.

Pero es que el empresario piensa lo contrario. Que el entorno no es propicio para crear empleo. Que hay trámites burocráticos infinitos y complejos, fiscalidad demasiado alta. Que tiene que pagar, además del salario del trabajador, un 30% extra por él a la Seguridad Social, cuando luego el trabajador tampoco es que sea precisamente un trabajador modelo.

Ante este panorama, el empresario también trampea. Cree que todos los riesgos que corre y todo el esfuerzo que no se ve va a parar al final a los trabajadores.

Y el que intenta emprender un nuevo negocio tiene estos dos problemas, más otro añadido: que aquí la competencia no es realmente libre. Muchos sectores tienen sus precios y sus servicios más o menos pactados, o chanchulleados, y salirte de ellos o intentar buscarte la vida por tu cuenta o plantear modelos alternativos es buscarte la ruina.

Me contaron la anécdota del caso de un bar que aquí, en una zona famosa por sus pinchos y donde se pagan a precio de oro, decidió importar la costumbre de otras regiones y regalar una tapita al pedir una bebida, para atraer clientela e impulsar su nuevo local. ¿La respuesta de la competencia? En vez de bajar los precios, o imitarle, o buscar alguna otra fórmula para ganarse clientes, fue acercarse al local a preguntarle que quién se creía que era y que qué estaba haciendo exactamente. Que o dejaba de regalar tapitas con las bebidas, o se iba a enterar de lo que era bueno.

Otro de los problemas estructurales, de los que poco se habla, es que dependemos demasiado del Estado. No hay empresa en la que haya trabajado (y han sido unas cuantas) en la que los proyectos "gordos" (los que las hacían sobrevivir) no dependieran de dinero público, conseguido generalmente a través de contactos. Y se han visto verdaderas barbaridades y derroches.

Se acabó el grifo de dinero público, empiezan a temblar las empresas. Ése es el principal problema de nuestro país.

Veremos cómo termina esto.

Conciertos económicos. ¿Quién roba a quién?


En este excelente artículo de lavozdebarcelona.com se explica por qué un concierto económico como el vasco o el navarro no pueden exportarse a otras comunidades autónomas (en concreto, a Cataluña).

Es curioso cómo los nacionalismos regionales utilizan constantemente cierta retórica repetitiva ("España nos roba", "nuestro dinero va a financiar a comunidades autónomas que viven del cuento", con especial odio a los andaluces) cuando la realidad es muy diferente, como se explica en ese artículo.

Los conciertos económicos tienen un problema de base: mantener un privilegio feudal en un Estado supuestamente moderno e igualitario, es injusto y absurdo. Pero, como demuestra el estudio de Ángel de la fuente, del CSIC  (del que ya se habló en otro post), hay otro problema todavía más grave: "El concierto económico del País Vasco y Navarra se está aplicando de forma incorrecta y enormemente ventajosa para esos territorios". En el artículo se explica muy bien por qué: el sistema ha eximido a esas regiones de contribuir al sistema de nivelación interregional, las competencias que todavía son estatales se "subcontratan" a precio sesgado a la baja, y la fórmula de aportación del IVA está desfasada.

¿El resultado? "Ambas CCAA están siendo subvencionadas por territorios que en promedio son más pobres. Entre estos últimos está Cataluña, cuya contribución a tal subvención rondaría los 1.000 millones de euros".

El partido actualmente en el poder, supuestamente un partido que defiende la igualdad de todos los españoles y la unidad del Estado, ha justificado el mantenimiento de estas injustas e injustificables diferencias fiscales apelando a "los ancestros de la historia".

21 March 2012

Literature review. To assess or not to assess?


This is what I read in the same page of a book on how to do a literature review section when writing a PhD thesis:

"...in the literature review, you remain dispassionate and objective. You simply report what research says."
Two paragraphs later:
"If you just summarize what you've found, then it's a book report, not a lit review (...) A literature review is different. It doesn't just report on what the research says, but it critically analyzes that literature."
Thanks for the advice :S



13 March 2012

¿Mesentiende?


Una de las formas de perder la atención y la credibilidad en una conferencia es maltratando al público. Se puede hacer de muchas formas: mostrándose descuidado y poco preciso, "riñendo" al público nada más empezar, o soltando reivindicaciones que nada vienen a cuento...

Es la segunda vez que veo una conferencia por Internet, de cuyo nombre no quiero acordarme, hecha en Cataluña, sobre un tema que nada tiene que ver con las lenguas. Y es también la segunda vez que, sistemáticamente, se envían mensajes como mínimo "extraños" a un público que va a ver una conferencia, no un discurso político.

La primera vez, creo que ya lo comenté aquí pero no encuentro el post, los ponentes, al ver que había "indios" en la sala acabaron hablando de "hermandad entre pueblos" con ellos (concretamente guaraní), afirmando públicamente (está grabado) que el catalán también es una lengua perseguida en España. Los ponentes parecían mucho más interesados en ese tema que en el que trataba la conferencia. Y también dijeron públicamente que estaban haciendo un favor por intentar hacer partes en castellano.

Esta segunda vez, tras presentar a la primera ponente como la autora de un trabajo "más o menos científico" (textual), ésta abre la sesión así:

"La presentación es como "muy bilingüe"... yo... siempre digo que hablo castellano-catalán, una mica complicado, intentaré parlar... hablar sólo en castellano. Creía que era en castellano la presentación... para mi no es un problema... Creo que los idiomas sirven como para comunicarnos y, en algún momento todo el mundo entenderá el catalán pero... esto es lo que hay, y ya está. Bueno, dicho esto..."

¿Recuerdan las tres formas de maltratar al público que he comentado al principio? Lenguaje completamente descuidado, nada de rigurosidad, se riñe al público por "no saber catalán" y se finaliza con reivindicaciones y apreciaciones que nada tienen que ver con la conferencia. Creó tan mala impresión que inmediatamente salté a minutos más adelante para ver su trabajo "más o menos científico" y bastó un vistazo rápido para ver que el resto de su intervención estaba a la altura de su apertura: por los suelos.

Cuando uno da una conferencia tiene que dar, no pedir. Y tiene que dar de verdad, no hacer favores. Es la regla número uno del hablar en público. La conferencia se da en el idioma que el conferenciante o la organización decida, y debe estar expuesta en los carteles y el público debe conocerla de antemano para decidir si va a o no, y a qué atenerse. Es el público el que está haciendo el favor de ir, dedicando su tiempo (y en muchos casos, su dinero). Ningún miembro del público va a quejarse porque una conferencia se dé en catalán si así se le avisó de antemano.

Ahora bien, abrir una conferencia diciendo al público qué idioma debe entender o dejar entender es de vergüenza ajena. Montar el numerito del idioma híbrido (castellano-catalán en este caso) es una payasada. Perdonar la vida al público por hacerle el favor de intentar darla en un idioma en el que supuestamente se tenía que dar (en este caso castellano, que además la ponente habla perfectamente) es una aberración.

Saludos.

02 March 2012

La puntuación de los revisores no es normal


En ningún campo una muestra de 2, 3 ó 4, se consideraría representativa ni suficiente para sacar ninguna conclusión o tomar ninguna decisión, pero así lo hacemos a la hora de puntuar un artículo de investigación: se pregunta a unos pocos revisores, dan su puntuación y sus opiniones y, en base a eso, se toma una decisión (aceptar o rechazar el artículo) o se emite un juicio (el artículo es bueno, mediocre o malo).

¿Por qué, como investigadores, aceptamos ese sistema, estadísticamente ridículo? En realidad por criterios prácticos, pero nos gusta escudarnos en criterios "científicos" arguyendo algo parecido a lo que ocurre con los representantes políticos. Se supone que los representantes políticos actúan en nombre de la opinión de sus votantes y que son expertos en su trabajo.

En nuestro caso, se supone que los revisores actúan como representantes del conocimiento y del estado del arte de un campo de investigación. Es decir, los revisores actúan como personas "representativas". Por tanto, no hace falta más que una pequeña muestra (porque es representativa) de sus puntuaciones para tomar una decisión "correcta".

La pregunta que surge es: ¿se sabe cuál es la distribución de población de la variable "puntuación otorgada por revisores en un artículo de investigación"? ¿Se tienen datos? ¿Hay algún estudio? Si algún lector tiene algo de información, le ruego deje un comentario.

Como digo, y en eso nos basamos, uno esperaría que los expertos coincidieran al menos razonablemente al emitir puntuaciones sobre artículos de investigación. Es decir, que siguiera una distribución normal con poca dispersión. ¿Ocurre así? Aquí he pintado dos box plots con cuatro puntuaciones cada uno (de 0 a 10) de sendos artículos de investigación enviados a una misma conferencia:





Si pudiéramos pintar muchos box plots como éstos y todos siguieran el patrón que siguen esos dos, nos encontraríamos ante una muestra con: (a) una gran dispersión, (b) una distribución en U o bimodal. O, en román paladino, que los revisores no se ponen de acuerdo y dan puntuaciones bastante alejadas entre sí, que tienden a agruparse en dos extremos opuestos.

Estadísticamente hablando, se suele decir que una muestra con una distribución bimodal es generalmente un fuerte indicador de que la distribución de la variable en la población no es normal.

Y eso es lo que yo siempre he sospechado: que la puntuación que dan los revisores no es normal.

Saludos.

01 March 2012

País Vasco y cupos


Sigo hablando con gente en el País Vasco y sigo sorprendiéndome de que apenas nadie sabe nada de economía vasca. De la diferencia entre régimen común y régimen foral, del cupo vasco, etc. De que Euskadi y Navarra funcionan en materia económica como feudos independientes. De que no participan de manera alguna en la "solidaridad entre autonomías".

Sigo escuchando que andaluces y extremeños sobreviven gracias a los impuestos de los vascos. Hoy incluso me han dicho que el 50% del IRPF de un vasco va a financiar a los "vagos de España". Y eso de gente educada, universitaria e inteligente. Tela.

Precisamente hoy me llega un estudio más o menos reciente acerca del cálculo del cupo vasco hecho en el Instituto de Análisis Económico del CSIC.

Las conclusiones del estudio son demoledoras:
En este trabajo se analizan las relaciones financieras entre el Estado y las Haciendas territoriales vascas desde la perspectiva de su adecuación a la ley del Concierto de 2002. Su principal conclusión es que la contribución del País Vasco a la Hacienda estatal es muy inferior a lo que debería ser de acuerdo con la legislación básica actualmente en vigor.
El origen del desajuste está en las leyes quinquenales del Cupo, donde los principios y procedimientos de valoración establecidos en la ley del Concierto se concretan de una forma muy discutible.
Los problemas fundamentales que se detectan son dos. Primero, la valoración de las cargas estatales no asumidas por el País Vasco que se recoge en los anexos de las leyes quinquenales está fuertemente sesgada a la baja. Y segundo, el ajuste por IVA se realiza utilizando valores desfasados de los coeficientes que recogen el peso del País Vasco en el consumo nacional y en la base del impuesto.
El efecto conjunto de ambos factores ha sido el de rebajar la contribución vasca a los gastos del Estado en 2.800 millones de euros en 2002 y en casi 4.500 millones en 2007.

Respecto a experiencias personales acerca de "lo bien que se trabaja aquí", no he podido detectar aquí una tónica especialmente diferente de la Comunidad de donde vengo. Así como en Alemania o Estados Unidos sí he notado una eficiencia y una seriedad muy superiores, no puedo decir lo mismo de Euskadi.

Sigo viendo algo "muy español": una buena proporción de gente que se escaquea, de gente que pierde el tiempo, de gente torpe o altamente ineficiente, de gente que habla sin saber, etc... mientras los cuatro  trabajadores eficientes de turno siguen haciendo que la cosa se mantenga. En el sector privado (de lo mío), muy pocas variaciones. Los salarios ligeramente más altos en algunos casos, pero parecido nivel de precaridad, rotación, cara dura y chapucería, por lo que cuentan algunos compañeros.

Sin embargo sí he visto algo diferente. Aquí los salarios públicos en instituciones autonómicas son más altos que en otras comunidades, no así los que trabajan para el Estado.

Aquí también puedes conseguir en algunas instituciones públicas muchos meses (a veces un año) de "licencia" (esto es, sigues cobrando tu salario al 100% pero quedas exonerado de tus obligaciones laborales) para: (1) aprender euskera, (2) sacarte la tesis doctoral, o (3) "reciclarte profesionalmente". Que yo conozca. Puede que haya más. Por supuesto durante tu periodo de licencia hay que contratar a otra persona para que te sustituya.

Por eso habría que redefinir el concepto de "vago" y de "eficiencia". ¿Qué es "peor"? ¿Pagarle a alguien 21.000 euros anuales mientras realiza su trabajo, aprende idiomas con su dinero y se saca la tesis en su tiempo libre, o tener contratado a alguien por 36.000 euros para que pueda aprender euskera, sacarase la tesis y reciclarse profesionalmente mientras se le pone un sustituto que haga su trabajo?

Volviendo al tema del cupo, extraído directamente del folleto oficial del concierto económico vasco, publicado por el Gobierno Vasco:
"...hoy no se entendería el desarrollo y el progreso que la sociedad vasca ha experimentado en las últimas décadas en términos de crecimiento económico y cohesión social sin la oportunidad de poder disponer del instrumento del Concierto Económico"
En resumen, y de sus propias palabras. Si Euskadi participara en la economía española de la misma forma que el resto de comunidades autónomas, no habría tenido el desarrollo y crecimiento económico que ha tenido.

Más claro, agua.

Saludos.


23 February 2012

Linkedin también me da miedo


Facebook me daba miedo. Linkedin también.

Me sugiere como conexión a una persona cuya única relación personal y cibernética (que yo conozca) es que ambos tenemos un blog en blogger.com, yo estoy suscrito al suyo y alguna vez he dejado algún comentario. Eso es todo. No nos conocemos, no hemos trabajado juntos, no tenemos contactos en común, no somos de la misma ciudad, etc...

¿Cómo narices hace Linkedin para sugerírmelo de contacto? ¿Comparten Linkedin y Google información?¿Utiliza información de correos electrónicos / rss / comentarios de blogs para sugerir contactos?

Uno empieza a perderse y preocuparse en este mar de información y contactos...

13 February 2012

Y más sobre los revisores (3 y final)


En otros posts hablé de ello. Hoy he echado un vistazo a lo que finalmente ha sido aceptado en la convocatoria a donde yo envié mi aportación, finalmente rechazada.

Algunos factores objetivos acerca de los 9 trabajos seleccionados:

  • En 8 de los trabajos es autor alguien de la organización.
  • Varios de esos autores participan en 1, 2, y hasta 3 trabajos seleccionados.
  • En 5 de los trabajos participa algún chair de la organización.
  • El chair responsable de la aceptación de esos trabajos participa en uno de los trabajos.
  • Dicho chair ni siquiera es doctor, pero coautor habitual con un tercero (¿quizá su director?).
  • Este tercero participa en 3 de los 9 trabajos seleccionados.
En este tipo de eventos a veces se publica la cifra de cuántos trabajos fueron enviados en total, pero generalmente en los proceedings y no durante/nada más hacer la selección. Sin embargo, nunca he visto publicado el contenido íntegro de las propuestas rechazadas, cosa que debería ser muy fácil ya que el sistema de envío es completamente automatizado. Eliminando el nombre de los autores, para no causar agravios si se quiere, podría ponerse al menos el abstract de los trabajos rechazados y sus puntuaciones, para aprender qué es lo que no se debe enviar a la conferencia.

Al carecer de estos datos, uno no puede valorar si las apariencias o lo que el sentido común dicta (una endogamia de primer nivel disfrazada de proceso competitivo) es real o no.

Porque caben otras posibilidades más "razonables", que son las que se dan como explicación oficial: que no haya habido muchos trabajos para competir, que hubiera muchos pero los demás fueran peores e, incluso siendo muy buenos, "haya habido que dejarlos fuera".

Una frase que ya hace sospechar, y nos lleva de vuelta al proceso. El proceso de selección es hecho por supuestos expertos (aunque a veces ni siquiera tienen un doctorado), pero sigue siendo subjetivo (opinión de revisores y decisión final de un chair). 

Nótese que la gente de la organización, y por supuesto el chair, tiene acceso a los nombres de los revisores. Es decir, cuando la gente de la organización envía sus propuestas a revisar, puede saber quién se lo ha revisado. Y los revisores lo saben.

¿Se revisa igual a un compañero que a un desconocido? ¿Se revisa igual a alguien que tiene acceso a tu nombre que a quien no? ¿Se utiliza el mismo lenguaje y criterio?

Igual que en las democracias modernas, se oculta información y se disfraza el proceso de justo y equitativo, para diluir la realidad de cómo funcionan las cosas: como han funcionado siempre. Pero así es más difícil rebelarse o protestar porque entonces el loco, el raro y el que no sabe tomárselo deportiva o democrácticamente eres tú. Un discurso que ya aburre.

Nótese que aunque todos los indicios apunten a que sí, insisto, no se puede probar que los trabajos seleccionados lo hayan sido por endogamia. Es posible (y hasta probable) que realmente sean de buena calidad, y que los rechazados sean efectivamente peores.

Pero el método no es digamos muy aceptable. Sigue siendo un proceso oscuro y dudoso, basado en criterios de autoridad. No transparente y no reproducible. Todo lo contrario a la ciencia. Como en el fondo todos sabemos que es así, siempre se acude el siguente argumento cuando alguien se queja: es que el trabajo de revisor es algo que no se paga y deberíamos estar agradecidos de que alguien haya dedicado tiempo a revisarnos nuestro paper. De lo cual se deduce (aunque no se dice así, obviamente) que, como se trata prácticamente de un favor, es excusable que la tarea se haga regular o incluso mal. Y ya hemos entrado en el círculo vicioso de siempre. Tan científicos, racionales y exigentes como somos y lo que hay que escucharse, oiga.

Por eso, igual que ocurre con el Open Source, los movimientos de Open Peer ReviewOpen Research son tan importantes, y debería ser hacia lo que tender.

Nótense las sospechas que yo tenía y comenté ya en el primer post:
  1. Que la aceptación depende mucho del azar y, totalmente a ojo, creo que haciendo un trabajo decente hay un 50% de posibilidades de aceptación.
  2. Que los revisores más razonables rara vez se puntúan como súper-expertos en la materia, y que las revisiones más duras y menos razonadas, a veces hasta salidas de tono, suelen provenir de revisores que se han puntúado como muy expertos.
No debía yo de andar muy desencaminado. Aquí dejo dos artículos de interés:
  1. En "reproducibility of peer review in clinical neuroscience: is agreement between reviewers any greater than would be expected by chance alone?" concluyen que la diferencia entre que los revisores se pongan de acuerdo para seleccionar un artículo y el puro azar es mínima.
  2. En el artículo "Unskilled and unaware of it: how difficulties in recognizing one's own incompetence leads to inflated self-assesments" explican cómo el ser incompetente afecta a la capacidad para evaluar tus propias capacidades y te hace puntuarte muy por encima de la realidad. También concluyen lo contrario: que mejorar tu competencia te hace reconocer tus habilidades y limitaciones de una manera más precisa.
Y esto es lo que dice Richard Horton, editor de The Lancet, una de las revistas científicas con mayor reputación en medicina:
El error es, por supuesto, pensar que la revisión por pares es algo más que un rudimentario método para descubrir la aceptabilidad—no la validez—de un nuevo descubrimiento. Editores y científicos insisten en la importancia crucial de la revisión por pares. Presentamos la revisión por pares al público como un proceso casi sagrado que ayuda a hacer de la ciencia nuestra forma más objetiva de decir la verdad. Pero sabemos que el sistema de revisión por pares es parcial, injusto, inexplicable, incompleto, fácilmente trucable, a menudo insultante, generalmente ignorante, ocasionalmente estúpido y frecuentemente equivocado.
Saludos.

10 February 2012

Edificios, infraestructura y eficiencia


En un debate reciente que vi por televisión acerca de la investigaicón, algunos de los participantes hablaban sobre lo sobredimensionado de nuestro país en temas de infraestructura. Comentaban el caso de edificios cuasi vacíos y de máquinas y tecnología que gente de otros países (avanzados) venían a utilizar aquí.

Insistían en que, fardones como somos, nos hemos olvidado de lo más importante: el capital humano.

Y la verdad es que no puedo estar más de acuerdo. Cuando he viajado a otras instituciones con mucha mayor trayectoria científica y mucho mejores resultados que las nuestras, me he sorprendido siempre. Aquí, cuando hay dinero, se invierte en renovar la fachada o reformar algo, en cambiar las cerraduras a unas electrónicas con un mantenimiento costosísimo, en comprar ordenadores, PDAs o servidores a troche y moche, o en dar un portátil a cada alumno.

¿Cuántos servidores de departamento infrautilizados o prácticamente parados hay? ¿Quién se encarga de mantenerlos? ¿Qué hay de esos miles de portátiles, PDAs, cámaras de fotos y demás que se han comprado? ¿Alguien ha hecho inventario de qué uso o qué resultados han dado?

Si en vez de comprar 5 servidores y tenerlos vacíos, compráramos uno y pagáramos a alguien por mantenerlo e instalar y dar servicio con los programas que necesitamos, crearíamos puestos de trabajo y daríamos un servicio mejor. Y, de paso, dejaríamos de robar tiempo a quien se tiene que dedicar a otra cosa como, por ejemplo, a investigar.

Si en vez de gastar dinero en renovar la fachada, lo dedicáramos a que los investigadores (los de verdad, no los que piensan en irse de vacaciones) pudieran irse de estancia, o a una conferencia de interés, y luego traer ese conocimiento para el grupo, otro gallo cantaría.

Si, en vez de comprar ordenadores de una lista predeterminada ofrecida por la empresa con monopolio de turno, diéramos X dinero a cada investigador para que comprara el que mejor conoce o el más apropiado para su tarea, las cosas irían mejor.

Si en vez de reformar un sistema de calefacción que funciona perfectamente, o de poner aire acondicionado en un lugar donde rara vez se superan los 30 grados en verano, lo invirtiéramos en alguien que se encargara de coger el teléfono y de hacer gestiones y papeleos, crearíamos otro puesto de trabajo y los investigadores podrían dedicarse a lo que tienen que dedicarse.

Si en vez de construir un despacho por cada profesor de medio pelo, muchos de ellos vacíos largas horas del día o incluso a temporadas, en general los despachos fueran compartidos como en cualquier otro trabajo, ahorrando espacio y fomentando la interacción humana, también ahorraríamos, y podríamos contratar a más personal.

Ésas son algunas de las cosas que se hacen en los sitios donde he estado de visita. No tienen cerraduras electrónicas, ni climatización automática, ni fachadas maravillosas y deslumbrantes. Prefieren invertirlo en capital humano.

Cuando nosotros nos encontramos con problemas o limitaciones en nuestra investigacion, especialmente en mi campo, muy rara vez es por falta de medios o infraestructuras, sino por falta de buenos investigadores, buenas ideas y buena comunicación.

09 February 2012

¿Se valora la investigación en España? ¿Y el título de doctor?


Son preguntas que se escuchan frecuentemente en debates de por aquí, donde tanto nos gusta hablar y teorizar, y tan poco dar datos. Para responderlas no hace falta ni ser muy listo ni dedicar mucho tiempo.

En primero lugar hay que concretar, ¿en qué parte de España? Una vez transferidas las competencias a las Comunidades Autónomas, y con tanta fundación y centro de investigación, cada una ha decidido valorar a sus docentes e investigadores con los criterios que le han parecido.

En segundo lugar, ¿contratados, funcionarios, estatutarios? También hay diferencia.

Como un ejemplo no sé si muy representativo, pero sí real, tengo aquí datos sobre una institución pública vasca.

Como casi todos saben, en muchas instituciones hay dos importantes colectivos: el personal de administración y servicios (PAS), y el personal docente e investigador (PDI).

El primero (PAS) se encarga de un amplio rango de tareas: conserjería, secretaría general, secretaría de departamentos, técnicos de mantenimiento, técnicos de informática, etcétera, y funciona por los niveles numéricos clásicos de la administración. Dependiendo del puesto y grupo, puede exigirse bachillerato, FP, carrera técnica o carrera superior. En ninguno, que yo sepa, se requiere un doctorado.

El segundo (PDI) consta en su mayor parte de profesores investigadores. De ellos, algunos puestos requieren un doctorado y otros no, pero todos carrera universitaria y por lo general una muy buena trayectoria profesional previa.

Con unas tablas salariales que tengo por aquí, y respecto a personal laboral (contratado) a tiempo completo, me gustaría dar algunas cifras:

Personal de Administración y Servicios:

  • El nivel más bajo ofertado (grupo C) es el 11, donde se cobran 22.000 euros.
  • A partir de nivel 18 (todavía grupo B) se cobran 30.000 euros.
  • El nivel máximo (ya grupo A) es un nivel 30, con un salario de 70.000 euros.
Personal Docente e Investigador DOCTOR:
  • Profesor adjunto: 29.000 euros.
  • Profesor pleno (el más alto): 40.700 euros.
Respecto a la investigación pura, sin docencia, ciertas fundaciones están ofreciendo lo que llaman "jugosos programas" autonómicos para captar investigadores. Una de ellas ofrece, por ejemplo, un contrato de 5 años para doctores con excelentísima trayectoria profesional (estancias, artículos, etc...). ¿El salario? 30.000 euros.

No hablemos ya de quien empieza a investigar y todavía no es doctor: un becario del Ministerio (un trabajo a tiempo completo en toda regla) cobra 14-16.000 euros y un profesor ayudante no doctor, unos 22.000 euros.

Ante este panorama cabe poco debate acerca de si se valora o para qué sirve la carrera investigadora o el título de doctor en nuestro país. En general puede decirse que depende más de dónde y de cómo se esté contratado, que del título o la labor que uno esté realizando. En segundo lugar, no parece que tener un doctorado o que la carrera investigadora (o siquiera la universitaria) se valore ni se incentive. En algunos casos (como en el que aquí presento) se valora negativamente.

Saludos.

06 February 2012

Basque Culinary Center, Euskadi y presupuestos de I+D


Ya me han oído hablar de cómo la ministra Garmendia barría para casa en presupuestos de investigación con, entre otras cosas, los 7 millones de euros de adjudicación directa al Basque Culinary Center y su "investigación en ciencias gastronómicas" de mano de una universidad privada y la élite de los cocineros vascos.

Tirando del hilo sobre el tema, ya que no tiene ni pies ni cabeza financiar ese centro al sector privado y con presupuestos de I+D, he ido siguiendo varios comentarios hasta dar con esta noticia.

La explicación es la siguiente: la financiación del Basque Culinary Center se obtuvo tras un acuerdo político del PNV con el PSOE a cambio de apoyarle los presupuestos generales del Estado. El periódico navarro también aclara que Bildu no acudió a la inauguración del centro porque vinieron los Principes de Asturias, sin embargo no tuvieron problema alguno a la hora de recibir la subvención estatal. Hay más información en esta otra noticia.

Otro dato adicional es que "de los 143 millones de los Presupuestos Generales del Estado, correspondientes a las enmiendas en el capítulo de Ciencia y Tecnología, 80 millones (el 56%) correspondieron a la CAV en exclusiva". (Nota: CAV = Comunidad Autónoma Vasca). Vean más información acerca de cómo se repartieron esos presupuestos, incluidas partidas para "infraestructuras de acceso a la Universidad del País Vasco".

Va a resultar que, al final, los dos temas más trillados de este blog (nacionalismo y ciencia) van, desgraciadamente, de la mano.

Saludos.

03 February 2012

¿España laica y en crisis?


Leo hoy en Heraldo de Aragón que el Ayuntamiento de Calatayud (Zaragoza) ha cedido unos terrenos públicos, y ha colaborado con 45.000 euros (30.000 provenientes de la DPZ) en la financiación, para construir una iglesia ortodoxa rumana en Calatayud.

¿España laica y en crisis? Cuando la gente se caliente, que lo hará, luego no nos quejemos.

02 February 2012

Revisión de la revisión


Hablé sobre el valor relativo de los revisores aquí y aquí. Todo ello vino motivado porque recientemente me tocó un "revisor cabrón". Este revisor, que se puntuó a sí mismo como un máximo experto y otorgó un -3 ("strong reject") a mi propuesta, causó que mi propuesta pasara de aceptable (balance positivo según los otros tres revisores) a estar "en la frontera", porque un "strong reject" siempre pesa mucho y rara vez se dan "strong accepts" que los contrarresten.

Finalmente, bien por su opinión o por haber muchas propuestas mejores, la mía fue finalmente rechazada. Para dar solidez a su rechazo, dicho revisor rebajó artificialmente la puntuación de apartados objetivos que habían sido bien valorados por los demás (formato, adecuación del tema a la conferencia, etc...) y en otros más debatibles apuntó excusas basadas más en su opinión que en la evidencia. Eso cuando aportó alguna razón.

Al no estar de acuerdo con tan injusto trato, envié un correo de "queja" a la chair de la conferencia, educadísimo y muy proactivo, solicitando más feedback de los revisores, sin ningún tipo de prisa, para poder mejorar mi propuesta en un futuro, pero sin ningún ánimo de que la reconsideraran reconociendo yo mismo que  las que habían seleccionado eran de gran calidad. El único objetivo era obtener algo más de información detallada, especialmente del "revisor cabrón", ya que era el más experto de todos, y el que había rechazado fulminantemente mi propuesta. Aparte, obviamente, de intentar denunciar a este tipo de revisores que tanto daño hacen, porque la verdad es que ya vale. Que jugamos a ser serios y a veces las revisiones parecen una rabieta de un niño cabrón.

Este correo fue reenviado por la chair a los revisores y ¿saben cuál fue la respuesta del "revisor cabrón"? Se disculpó por no tener tiempo para poder dar más detalles de su rechazo o poder aportar alguna otra sugerencia.

Ahí quedó todo el proceso de selección científica del que tan orgullosos estamos. Un proceso que sigue dependiendo enteramente  de personas que pueden ser buenas o pésimas profesionales, tener más o menos ganas, sus intereses personales, o sus días mejores y peores.

Si a eso juntamos el anonimato del revisor (pero generalmente no del revisado, que en cualquier caso al final siempre se acaba sabiendo) y que ellos mismos se valoran su nivel de "competencia" al hacer las revisiones, decir que el proceso de selección es "científico" resulta harto complicado para un científico.

Creo que un proceso de revisión no anónimo sería lo justo. En otro caso siempre se puede hacer un mal trabajo y/o escurrir el bulto con total impunidad. Como en este caso.


Reunión en León


Interesante reunión universitaria en León el 23 y 24 de febrero, titulada "La universidad española en el contexto europeo", con conferenciantes de primer nivel de varias universidades españolas.

No se crean que es la típica chapa al uso. He aquí el programa:

  • Bolonia: ¿sueño o pesadilla?
  • Profesorado: ¿hay vitaminas para la esperanza?
  • Calidad de la investigación universitaria en España: ¿sabe alguien su valor?
  • Gestión universitaria: entre el embrollo y la ineficacia.
Si están por la zona, no se la pierdan. Detalles en el blog de García Amado.

31 January 2012

La ciencia vende


Algunos lectores se sorprendían (por no decir se salían directamente de sus casillas) con eso de las "ciencias gastronómicas", publicado incluso en el BOE. Debe de ser que la ciencia vende. Hoy me he encontrado, por pura casualidad, con una nueva ciencia que no conocía: las "Ciencias de la intuición".

Si no me creen, véanlo ustedes mismos aquí. Se ofrece la titulación en "Ciencias de la intuición, con mención especial en Videncia, Mediumnidad o Sanación". No es broma.

¿No va siendo hora de proteger un poquito a la ciencia de estas aberraciones? Vamos, digo yo.

28 January 2012

Sobre los cocineros españoles de éxito en USA


Al hilo del post anterior, me ha salido otro.


Déjenme contarles que después de haber vivido un tiempo en la zona económicamente más pujante de todo Estados Unidos, y haber visitado muchísimos restaurantes de todas las nacionalidades, les diré algo: la comida "normal" (comida rápida, india, koreana, japonesa, etc...) es muy asequible, pero en cuanto uno se sale de lo "normal" y va un poco hacia algo sofisticado allí se come mal, y muy, muy caro. La gente come siempre fuera y tiene mucho dinero para gastar en comida, y siempre anda probando cosas nuevas.

Cualquiera de nosotros, con medios y dinero, puede montarse un restaurante de éxito. Se lo aseguro. He estado en varios restaurantes españoles donde daban peor de comer que en un comedor universitario español (cosa que, dicho sea de paso, se aprende a valorar a la vuelta), y no se pagaba menos de 40 dólares por cabeza.

De verdad, no idolatren tanto a estos cocineros. Y no malinterpreten el mensaje. No se trata de odiarlos o envidiarlos a ellos, sino sencillamente, de que no los idolatren tanto, de que se quieran y valoren ustedes más a sí mismos.

En primer lugar, no hace falta mucho mérito como cocinero para triunfar en Estados Unidos. Todos los españoles que hemos cocinado algo medianamente elaborado allí hemos sido considerados semi-dioses y la comida ha volado de los platos a velocidad hiperlumínica, siendo considerada mejor que la de los restsaurantes. Imagínense que opinarían de lo cocinado por nuestras madres o abuelas.

En segundo lugar, para ser cocinero/empresario de éxito tampoco hace falta saber mucho inglés. Adrià no sabe inglés. Y vean el nivel que tiene José Andrés después de tantos años allí. Aun así tiene un programa de cocina número en ventas en USA, "Made in Spain", primera página en Google actualmente cuando se buscan esas palabras.



En nuestro país nos tienen engañados como a chinos respecto a cómo "se triunfa" y nos maquillan la realidad. Estas personas no son unos genios (solamente) por su cocina, sino por otras cualidades. Son avispados, saben qué gusta a la gente y dónde está dispuesta a dejarse el dinero. Saben que a los americanos les gusta comer, viajar y la cultura española. Lo hicieron bien, supieron buscarse la vida, hacer sus contactos (algo facilísimo en USA) y ahí los tienen. Hace falta una mínima base, por supuesto, pero lo que triunfa es echarle ganas, hacer un poco el teatrillo que les gusta a los americanos. 

Así que no duden tanto de sí mismos y si de verdad desean ser como ellos, no sean tan autoexigentes. No empiecen con el rollo de "es que no sé idiomas", "es que no estoy suficientemente preparado". Somos mucho mejores de lo que creemos.

Háganme caso o, si no, viajen y véanlo por si mismos. Pero muévanse y anímense a emprender. El problema máximo es el dinero. Idiomas y capacidades les sobra a la mayoría de gente que conozco. Échenle un poco de morro. De verdad, no pasa nada.

Saludos.

Sobre la ciencia y Ferrán Adrià


A pesar de sus aparentes similitudes en origen y aspecto, el del centro de la fotografía no es Eduard Punset en sus años mozos. Es Ferrán Adrià, presidente del consejo asesor del Basque Culinary Center.



¿Recuerdan aquel post, "barriendo para casa", hablando de los 7 millones de euros que el Ministerio de Ciencia e Innovación concedió a esa entidad constituida por una universidad privada y la cúpula del tejido empresarial gastronómico vasco (a.k.a. "Basque Culinary Center")? Recuerden que es un proyecto que se vendió como  de "investigación en las ciencias gastronómicas" (no lo digo yo, lo dice el BOE).

¿Saben qué ha declarado Adrià recientemente, el que se vende como "nexo entre gastronomía y ciencia" y utiliza nitrógeno líquido a diario? "No tenemos que invertir tanto, tanto dinero en investigación, porque no tenemos tanto dinero".

No hace falta respuesta alguna, porque ya lo ha hecho brillantemente  J.M. Mulet en su post. Escuchen la entrevista si se atreven (enlace en el blog de Mulet, y así se lo leen). Verán, implícitamente, hacia dónde anima Ferrán Adrià a hacer las inversiones en España: hacia el turismo, hacia dar de comer y entretener a los demás. Vaya. Qué casualidad.

No digo que no le falte parte de razón, pero ¿devolverá entonces usted todo el dinero que ha recibido en nombre "de la ciencia"? Si no cree en la inversión pública en ciencia (opinión respetable, siempre que se sea consecuente) ¿pagará usted royalties y derechos de uso de toda la ciencia y tecnología de la que se sirve para su negocio?

Al final, Punset y Adrià, sí son lo mismo: personas que, sin tener la más remota idea, hacen uso de la palabra "ciencia" para construir sus imperios económicos mientras que se dan un aire de "respetabilidad" con el que justificar que los dineros (públicos) vayan hacia ellos y sus intereses. Y tener al personal relajado, pensando que eso (al nombrar la palabra "ciencia"), en realidad es en beneficio de la humanidad, y no de sus intereses particulares.

Como siempre, me quedaré con lo mejor que tiene este país. Nuestro excelente humor. El único lugar donde se permite decir las cosas como son sin miedo a represalias. No se pierdan el genial "celebrities" de Ferrán Adrià:



Saludos.