Votar es un derecho, no una obligación, pero el futuro de un país acaba siendo decidido por todos sus votantes. ¿Por qué puede votar todo el mundo? ¿Por qué valen lo mismo todos los votos? ¿Para cuándo un carnet de votante?
Para casi todas las cosas donde nuestra actuación se mezcla con las de los demás y puede afectar a la sociedad, se exige un certificado de aptitud, o al menos de entendimiento mínimo. Me explico. No ya sólo es que obliguemos a cualquier profesional a demostrar su valía o, como mínimo a haber entendido las bases de sus disciplinas, sino que lo hacemos para otros ámbitos muchísimo más sencillos.
No sólo los cocineros, sino un monitor de campamentos o alguien que promociona quesos en un stand debe sacarse (y renovarse periódicamente) el carnet de manipulador de alimentos. ¿Por qué? Porque no podemos correr el riesgo de asumir, por fácil y razonable que sea, que todo el mundo tiene unos mínimos de higiene. El resultado de asumir eso puede ser catastrófico. Basta haber visitado determinadas casas o haber visto el programa "pesadilla en la cocina" para saber lo que hay. Y eso incluso gente con el carnet de manipulador de alimentos. ¿Qué pasaría sin él?
Pero no ocurre sólo con algo tan específico y grave como la salud. También en la mera convivencia se exigen ciertos mínimos. Por ejemplo, quien conduce debe conocer las normas y entender cómo se conduce un coche, y demostrar que puede hacerlo sin causar grandes destrozos ni alterar gravemente la circulación el día del examen. De nuevo no es que eso garantice mucho, pero sí unos mínimos.
Entonces, ¿por qué se puede votar sin conocer cómo funciona el sistema electoral?, ¿sin conocer cuál es la función del parlamento?, ¿sin conocer qué es la Constitución y cómo se organizan las autonomías?, ¿sin siquiera conocer los programas de los partidos políticos?, ¿sin conocer cómo podemos afectar a los demás con nuestro voto?
¿No les parece curioso (por no decir sospechosos) que en un estado con tanta protección y regulación como el nuestro, en el que para cada paso necesitamos trámites, burocracia y firmas hasta del rey, no se exija absolutamente nada a la hora de votar?
¿Acaso no es el voto un arma poderosísima, con la que se puede (o debería) cambiar el futuro de un país? ¿Algo que no se debería dejar en manos de cualquiera?
Al dejarlo en manos del que ni siquiera se informa (ni quiere) de qué es un voto y para qué sirve, qué implicaciones tiene, etcétera, estamos convirtiendo la política en un escaparate. En ese neoliberalismo y capitalismo que tanto se critica, donde todo vale y no hay control alguno. Donde no gana el programa político más sensato, sino el que mejor equipo de marketing tiene. Ese equipo conoce al público al dedillo, que conoce las estrategias psicológicas más habituales para persuadir y para colocar y vender productos que la gente no necesita. O cómo manipular la verdad para tocar temas que llegan muy adentro y ante los que la gente reacciona instintivamente como una fiera.
Porque, ¿cuánta gente acaba votando a un partido u otro porque el líder es más guapo o más convincente? ¿o para evitar enemigos y amenazas que no existen? O, lo contrario, ¿cuánta gente deja de votar a un partido porque entre sus líderes se encuentra alguien sobre el que pesan leyendas urbanas y chascarrillos, a pesar de no saber nada acerca de su ideología o propuestas?
Como en el carnet de manipulador de alimentos, cuando nos jugamos mucho es más razonable y seguro asumir que la gente no sabe nada mientras no demuestre lo contrario. De esa manera, el que ya lo sabe, no tiene problemas, y el que no, poco le cuesta aprenderlo (demostrando, de paso, que quiere implicarse). Lo hacemos en todos los ámbitos donde se pueden correr riesgos serios asumiendo demasiadas cosas. ¿Por qué no a la hora de votar?
¿No es suficiente con lo que se incluye en los curriculums de la educación obligatoria? Pues mire, desde el momento en el que hay 17 curriculums con 17 interpretaciones posibles, añadido a la que da cada profesor con su sagrada "libertad de cátedra", no, no es suficiente con la educación obligatoria. Lo que es y cómo funciona el sistema político o sus implicaciones no puede dejarse abierto a interpretaciones, mucho menos del profesor de turno a solas en un aula de mentes completamente manipulables. Además esas cosas se olvidan y son aburridísimos ¿a cuántos jóvenes conocen que les interesaran esos temas en edad de escolarización obligatoria?
Mientras no se exijan unos mínimos, garantizados por quien tenga el carnet de votante, nuestra política, votos y forma de enfocarla no dejará de ser algo parecido a un "salsa rosa" o cómo se llamen ahora esos programas donde se junta a una panda de gente a soltar lo primero que se le viene a la cabeza, y el que más pasiones despierta es el que más grita o la que más enseña el escote.
En otros países, al menos, no se asume que todo el mundo va a votar, sino que se exige que quien quiera votar se registre primero. No es la panacea, pero algo es algo: al menos quien quiere votar debe mostrar interés en hacerlo.
Aquí no es sólo a quién dirigido el voto. El mero hecho de ir a votar depende, para muchos, de si ese domingo les pilla en casa, y de si hace buen tiempo o no. Quiero decir, que no se sorprendan de lo que tenemos. ¿Para cuándo el carnet de votante?
Es más, ¿a dónde acude en estos momentos un ciudadano y dónde obtiene un documento breve, veraz, sencillo, preciso, escrito para todos los públicos, para aprender lo que debe aprender a la hora de votar? Y, por favor, no me remitan a la visita 3D de la nueva web del Senado.
Saludos.
24 November 2012
¿Para cuándo el carnet de votante?
11 September 2012
Propaganda electoral de EH Bildu. Porque yo lo valgo.
Ha llegado a mis manos propaganda electoral de EH Bildu, la gran alianza de los partidos nacionalistas (que parecen haber olvidado sus enormes diferencias) para concentrar votos en las próximas elecciones autonómicas en el País Vasco.
Como profesional en convencer a otros de mis propuestas con argumentos, evidencias y planteamientos sólidos, y muy aficionado a la lectura de ese tipo de libros, no he podido sino esbozar entre un lloro y una sonrisa ante el nivel encontrado en el folleto de EH Bildu. Reconozco que seducir a alguien para que te vote puede ser una tarea muy difícil, pero estamos ante los que pueden llegar a ser nuestros representantes y que seguro cuentan con un bien pagado equipo de profesionales del tema y una gran experiencia acumulada.
El panfleto se abre de esta forma:
"Saludos cordiales. Resulta complicado escribir a alguien a quien no conoces. Y, aun así, te escribo para darnos a conocer y para explicar nuestro proyecto".Comenzamos bien. Todas las cartas comerciales (y la propaganda política no es otra cosa) suelen agradecen el tiempo y el interés dedicado por el receptor del mensaje, puesto que eso le supone un esfuerzo y seguramente tiene cosas mejores que hacer. Mostrarse humildes y discretas y centrándose en la persona a la que quieren seducir. Pero EH Bildu no. EH Bildu comienza quejándose de la dificultad de la tarea de dirigirse a sus posibles votantes. Pero, a pesar de ello, va a hacerles a ustedes el favor de escribirles. Tienen ustedes ese privilegio. Porque yo lo valgo.
La carta continúa con frases como éstas:
- Nos hemos reunido en torno a al coalición EH Bildu personas ...- Cuanto mayor apoyo obtengamos en las elecciones, más recursos tendremos...- Te ofrecemos nuestra ilusión, nuestro proyecto y nuestra energía. Pero también te queremos pedir algo. Te pedimos que participes con nosotras y con nosotros, porque es un proyecto necesariamente colectivo.Todos los textos advierten: concéntrese usted en conocer al lector (en este caso votante), en entender cuáles son sus necesidades y problemas, póngase en su piel para entender qué es lo que quiere y explíquele cómo usted le va a ayudar a conseguirlo.
Fíjense, sin embargo, que en EH Bildu no se cortan en dejar claro quién es el protagonista del mensaje y quién va a salir más beneficiado: no el votante, usted, sino EH Bildu, en forma de "recursos". Porque yo lo valgo. Fíjense también en que lo que hace es básicamente pedir. ¿Y qué ofrece? Cosas etéreas: "ilusión", "energía"y "un proyecto" (que se supone vendrá descrito en el panfleto).
Poco después de la carta encontramos algunas algunas pistas del "proyecto":
- "No queremos más de lo mismo, nuestro objetivo es cambiar las cosas de raíz."
- "Nuestro objetivo es dar soluciones claras a los problemas de las gentes de este país".En ningún momento de todo el texto se explica por qué las cosas deben cambiar o cómo cambiarlas, qué soluciones se aportan o un análisis de los problemas aunque sea superficial. Es absolutamente imposible hacerse una idea de cuál es el "proyecto" que se ofrece, aunque siguen dando algunas pistas más:
- "Somos soberanistas y queremos construir una sociedad justa y democrática".Dejando al margen el hecho de que la palabra "soberanista" no existe, el protagonismo sigue centrado en EH Bildu. Porque yo lo valgo. Después de, supuestamente, explicar sus objetivos, se afirma cuál es la primera prioridad de EH Bildu:
- "Nuestras prioridades: 1 - la normalización política".Si logran ustedes cuadrar "democracia" con "normalización política", me lo explican. Hablando de normalización política, han de saber que UPyD no ha sido invitado a la televisión pública vasca, a pesar de que cuenta con representación parlamentaria y EH Bildu no (ya que es una coalición de un refrito de partidos recién fundada). No es de extrañar viendo cómo absolutamente todos los partidos, al igual que ha ocurrido en cataluña, son nacionalistas. No es algo que sorprenda en partidos que cambian la palabra "español" por "de Euskadi" en sus siglas, pero es algo más difícil de entender en el Partido Popular.
Lo admito. Reconozco que he sido parcial y he dejado algunas frases con puntos suspensivos, especialmente la primera donde se presentan y explican quiénes son y qué quiere EH Bildu. Les dejo la frase textual.
- "Nos hemos reunido en torno a al coalición EH Bildu personas soberanistas y de izquierdas, personas que queremos decidir cómo y con quién vivir".Manuales de estilo y técnicas de seducción aparte, no sé a ustedes, pero a mí esa frase me da auténticos escalofríos.
Saludos.
23 May 2011
Tras las elecciones
Hay poco que comentar respecto a los resultados electorales. La gente se sigue moviendo por impulsos, por caras bonitas, por cotilleos y por zarandajas. De poco han servido, aparentemente, las acampadas y la campaña para votar de una manera más racional.
El pueblo ha hablado.
"Demos = pueblo, cracia = poder" . "Hay que devolver el poder al pueblo", dicen. La ingenuidad de la gente es pasmosa. ¿Qué es "el pueblo"?
En el modelo ejemplar que se pone de democracia, la griega y la romana, el 75% o más de la población no era considerada "pueblo", entre ellos esclavos, mujeres y extranjeros; es decir, precisamente la mayor parte de la gente que hacía que las sociedad funcionara, no podía decidir. Unos decidían "lo mejor para todos" mientras otros se resignaban y trabajaban. ¿A alguien le suena?
En el modelo de democracia actual, todo el mundo puede votar, y todos los votos valen lo mismo. El de un chico de 18 años, el de quien es racional, el de quien se deja llevar por el cotilleo, el del culto, el del ignorante, el de quien conoce el programa electoral, el que no... y supongo que precisamente por eso los resultados electorales han sido los que han sido.
Sinceramente, creo que debería cuestionarse la validez de los votos. ¿Es legítimo dejar participar en quizá lo más importante para la sociedad, las elecciones, a quien no demuestra haberse molestado en leer un programa electoral, a quién vota por "hacer la gracia" o movido por el chismorreo, a quién no se implica políticamente jamás? Se exigen carnets y certificaciones para todo. Incluso para un carnet de conducir a quien conduce un vehículo porque "puede ser un peligro para los demás".
¿Hay mayor peligro para una sociedad que un votante irresponsable?
Para solucionar esto y no crear nuevos negocios basados en la "certificación electoral", sólo se me ocurre un sistema: que en las urnas (o por internet) se vote a líneas generales de actuación + programas/propuestas y no a partidos, mediante algo parecido a un sistema de doble ciego, o algo similar a www.elecciones.es, pero sin que se sepa qué partido ha presentado qué líneas de actuación / propuestas.
Mientras tanto, y valiendo todos los votos igual, los resultados electorales serán nuestro propio reflejo: un pueblo en buena parte movido por pasiones, rencores, cotilleo, imagen, y un buen componente de azar.
Y no. No es suficiente con castigar a quién ha hecho mal. Porque, en frío, olvidamos demasiado rápido lo que hizo y sigue haciendo mal a quien acabamos de otorgar el poder.
Saludos.
20 May 2011
San Sebastián: protestas, elecciones y demás. Reflexiones rápidas
No tengo mucho tiempo, pero creo que la ocasión merece la pena, aunque sea en unas líneas. He asistido dos tardes a las asambleas de San Sebastián y quería contar algo. La reflexión fundamental es que me parece en sí tremendamente positivo, sirva o no para "nada": nos hemos reunido gente a conversar, a proponer ideas, etcétera. Saber que no estás solo ya es mucho. Saber que no se puede seguir en la ignorancia y el pasotismo, también es mucho.
Algunas ideas:
La prensa insiste en que es un movimiento de un grupo de jóvenes de izquierdas. Si por joven se entiende quien ya pasado los 30 e incluso los 40, bienvenida sea la juventud. Ver a alguien perfectamente "normal" que supera los 40 sentado junto a jóvenes, escuchando y hablándo con total tranquilidad no es habitual, pero allí lo fue.
Toda la gente mostró su apoyo y colaboró. Los bares dieron vasos de plástico. Se permitió el uso de los baños del Parking próximo abierto 24 horas. La gente sabe que no es gente aislada; sus hijos y nietos protestan por exactamente lo mismo.
Había perroflautas, sí, pero muy pocos y moderados. Quizá porque el perroflautismo en Euskadi apesta a cierto color político que todos conocemos y estaba más encargado de pegar carteles por todas partes que en otra cosa (algo de lo que luego hablaré). La mayoría de la gente, y en especial los coordinadores, me parecieron tremendamente sensatos, supieron cortar a quién se iba por los cerros de úbeda e intentaba calentar el ambiente ("hay que acabar con el Rey", "me parece una falta de respeto que se hable en español y no en euskera", etc...). Chapeau. Se hicieron las cosas bien; colaboraron con la polícía; mantuvimos el sitio limpio; no se armaron escándalos. Otra vez chapeau.
La asistencia de la gente, para ser San Sebastián, fue espectacular. Digo para ser San Sebatián porque aquí las manifestaciones son deporte nacional monopolizado por los de siempre, y por tanto son generalmente ignoradas e irrelevantes para muchos de los que ya están hartos. No fue el caso.
Es cierto que algunos sospechaban del populismo del evento, pero creo que no hay que tener miedo a ello. No hubo politiqueo ni exaltación. Se intentaron frenar las pasiones.
Yo creo que en general se está haciendo bien.
Responsabilidad
Ahora bien, hay algo que me ha sorprendido, por no decir preocupado. Se están haciendo grupos de trabajo, propuestas de ideas, etcétera, etcétera... y han salido cosas interesantes: listas abiertas, la reforma de la ley electoral, prohibición de presentación a elecciones a cargos imputados por corrupción, la limitación de salarios y mandatos a políticos, la transparencia en presupuestos, la administración electrónica, la participación ciudadana en la toma de decisiones, etc...
Para cambiar el sistema sólo hay dos alternativas: votar a quien proponga ideas y medidas explícitas como esas o bien fundar un partido con esas propuestas y esperar que te voten. ¿Hay otra alternativa?
No me parece responsable ponerse a "trabajar" sin haberse informado antes lo suficiente. ¿Por qué digo esto? Porque muchas de las ideas propuestas ya están, explícitamente, en los programas electorales de algunos partidos que, de hecho, se fundaron basándose en esta misma indignación que ahora llega a la calle. Hay partidos que tienen un muy buen programa electoral, con propuestas razonables muy concretas de cómo cambiar el sistema, puesto que ellos lo conocen mucho mejor que nosotros por dentro.
Para mí, eso es menospreciar su trabajo. Y considerar que "no cuentan por que son políticos y son todos unos chorizos" es una tontería. Si tú fundas otro partido con otras ideas, también serás político, y por tanto un chorizo. ¿Es correcto?
Las urnas están para purgar, para renovar, para echar a quien no cumpla. Con esto me refiero a que la responsabilidad es de todos. Quien ha votado y revotado a lo que tenemos somos nosotros. Quien tiene miedo a votar diferente somos nosotros.
Por tanto, la insistencia en poco menos que tirar el voto: votar a partidos minoritarios "porque sí", votar al azar o votar en blanco es una soberana tontería.
Las protestas, insisto, me han gustado. Pero es nuestra responsabilidad informarnos en detalle de lo que hay y de lo que quien se presenta a las elecciones propone (algo que poca gente hace). Si no gusta, no se le vota. Si no está claro, se le pregunta. Si no hay salida, se funda otro partido.
Si al menos las protestas consiguen que nos hagamos esta reflexión, la de que las cosas no cambian por sí solas, creo que habremos ganado bastante.
Bildu
No quería dejar sin mencionar este tema. La cosa tiene tela. Habría que preguntar en primer lugar si Bildu cree en la Constitutción o la deslegitima, porque tiene bemoles que recurra al Tribunal Constitucional. Éste realiza en 2 horas unas "deliberaciones" y decide que es legal, tirando por tierra la sentencia del Supremo que establecía que había pruebas suficientes (recogidas por la policía, la guardia civil, y la fiscalía) para demostrar que Sortu/Bildu es el enésimo sucesor de Batasuna, debido a las personas que se presentaban y sus relaciones.
Pero la prensa, con su estupidez habitual, insistió en decir que el tema clave era juzgar si Sortu/Bildu condena la violencia, si la presente o futura y demás pamplinas.
Por si alguien todavía cree en la justicia independiente, en especial la del Tribunal Constitucional, el PNV retiró todo apoyo al PSOE cuando se ilegalizó Sortu, pero volvió a dárselo cuando se legalizó Bildu. Blanco y en botella, leche.
Yo ya me había hecho la siguiente pregunta, y se la hago a la gente, pero nadie tiene la respuesta. El caso es que esta mañana una australiana me ha hecho la misma pregunta a mí, y no he sabido qué contestarle: ¿cómo se permite que un partido que no cree en la Constitución, que no legitima al Estado, que propone desligarse del Estado unilateralmente, se presente a unas elecciones?
Dejando ese tema aparte, hay algo que sí me parece vergonzoso. La junta electoral interviniendo en el tema las concentraciones y, mientras tanto, dejando de hacer su trabajo, que es mucho más sencillo.
La ley electoral dice:
1. Los Ayuntamientos tendrán la obligación de reservar lugares especiales gratuitos para la colocación de carteles y, en su caso, pancartas y carteles colgados a postes o farolas por el sistema llamado de banderolas. La propaganda a través de las pancartas y banderolas sólo podrá colocarse en los lugares reservados como gratuitos por los Ayuntamientos.
2. Aparte de los lugares especiales gratuitos indicados en el apartado anterior, los partidos, coaliciones, federaciones y las candidaturas sólo pueden colocar carteles y otras formas de propaganda electoral en los espacios comerciales autorizados.
Y ahora pregunto a la Junta Electoral... ¿son los contenedores de basura, las paredes de las calles, el tablón de anuncios de la Universidad del País Vasco, la Delegación de alumno, etcétera... lugares autorizados para colocar propaganda electoral de Bildu? ¿Se puede colocar carteles electorales en zonas autorizadas ENCIMA de los de otros partidos?
¿Por qué no se le sanciona? ¿Qué hubiera pasado si fuera el Partido Popular (por decir algo) quien desobedeciera la ley electoral y empapelara la universidad por dentro y por fuera con su propaganda?
La respuesta: De nuevo, blanco y en botella.
Saludos.