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18 October 2016

¿Discriminación positiva o ingeniería del victimismo?


La sociedad nos vende dos ideas irreconciliables: por un lado, que cuanto más aprendamos, trabajemos, y nos esforcemos, más lejos llegaremos. Por otro, que en el fondo da igual lo que hagamos: la sociedad no es justa y siempre estaremos discriminados por una razón: sexo, edad, raza, cultura, religión, clase social, etc.

Así, nos hemos convertido en una sociedad donde el victimismo renta muchísimo más que el esfuerzo y el trabajo. Basta elegir una variable para sentirse discriminado: soy árabe en un país cristiano, soy mujer en un país machista, soy gay en un país heterosexual, soy vegano en un país omnívoro, no hablo la lengua, soy extranjero... y luego buscar qué tipo de ayudas o ventajas existen para mi situación particular.

Una parodia de esta situación puede verse en este genial episodio de "Modern Family" (minuto 11:30). La pareja gay protagonista acaba de adoptar a una niña asiática y están haciendo una entrevista para ver si la aceptan en un buen colegio donde hay una demanda altísima. Están tranquilos porque juegan con esa baza: son gays, han adoptado, y la niña es asiática. Nada puede fallar. Pero, de repente, las siguientes entrevistadas son una pareja de lesbianas, una de ellas en silla de ruedas, y con un niño negro en brazos. ¡Ya no tienen nada que hacer!

El victimismo se ha convertido en una maquinaria económica y rentabilizarlo en un trabajo full-time, en una ingeniería en sí misma. ¿Existirá un día en el que tendremos que rellenar una tabla con nuestros datos y se nos pagará una "compensación por victimismo"?

- "Hola, soy Lola Varga, 55 años, homosexual, intolerante al gluten,  y tuve un antepasado judío que fue expulsado por los Reyes Católicos en 1492."

- "A ver, espere un momento, que le calculo los complementos. Machismo: sí; homofobia: sí; alimentación: sí; xenofobia: sí. Serían 550€/mes y la podríamos meter quinta en la bolsa de empleo. Le recomiendo que se corte el pelo y se haga un tatuaje: ahí podríamos rascar otros 50€ por sexismo con agravante y quedaría primera en la bolsa de empleo. ¿Qué me dice?".

Nadie niega que exista discriminación por diferentes factores, que la hay, pero no todos los males del mundo se deben a eso, y no es así como se cambian las cosas. Además, el discurso que suele hacerse es totalmente falaz e ignora lo obvio (los datos), para centrarse en lo sentimental y populista.

Quizá el caso más sangrante actual en nuestras sociedades sea el de la discriminación por razón de sexo. Discurso típico: "Hay que introducir cuotas de discriminación positiva: las mujeres en están discriminadas en el mundo científico/ingenieril/universitario en tecnologías de la información porque la gran mayoría de los puestos de dirección son hombres". Basta consultar los datos o recordar nuestra época de estudiantes para ver que el número de mujeres estudiantes de estas carreras rondaba quizá el 10% o menos hace 20 años. Carreras de libre acceso y cuya única "discriminación" para entrar era la nota, donde normalmente las notas de las chicas eran más altas y podían elegir carrera con más facilidad. Curioso.

Pero vemos titulares como "Sólo un 15% en puestos de responsabilidad en ingeniería son mujeres" y esta cifra nos escandaliza y suenan todas las alarmas de discriminación en los medios.

Pregunta de primaria: simplificando y asumiendo que un puesto de dirección requiere (1) una carrera técnica de este tipo, y (2) 20 años de experiencia: ¿qué proporción de mujeres se esperaría hoy en puestos de dirección si hace 20 años un 10% de mujeres estudiaron esa carrera técnica? Respuesta: un 10%. Un titular más correcto que "sólo un 15%", pero que nunca leeremos sería:"Mujeres en puestos de dirección en ingeniería: un 50% más de lo esperado".

Si no ocurre lo que se espera, basándose siempre en datos, debe estudiarse el por qué.  Por ejemplo, si hay menos mujeres de las esperadas, a lo mejor resulta que muchas cambiaron de sector porque no les gustaba, o porque no estaban dispuestas a estar encerradas en un cubículo programando durante 10 años antes de llegar a ese tipo de puestos. O, por el contrario, si hay más mujeres de las esperadas (cosa que a nadie importar), ¿de qué carreras/sectores vienen y por qué están ahí? ¿No está para eso el Instituto Nacional de Estadística, en vez de las asociaciones feministas?

Pero no es esto lo que se hace. Se ignoran todos los datos, el discurso racional, y se buscan respuestas fáciles y emocionales para arrimar el ascua a la sardina porque se sabe que el victimismo funciona.

Así, hemos asumido como normal que existan aberraciones como plazas de postdoc sólo para mujeres, becas de proyectos sólo para mujeres, gastos de viaje sólo para mujeres, y ¡hasta reconversión de plazas de profesorado inestables a funcionario sólo por ser mujeres con una justificación asociada de "discriminación histórica" (visto en la Universidad de Viena)! No hablemos ya de "Observatorio de la mujer", "Ministerio de la Mujer y las personas vulnerables", "Sección de la mujer" en universidades, y demás.

La gente no ve los grandes peligros de la "discriminación positiva", es decir, de otorgar algo a alguien sólo (o mayormente) por su condición de que él o sus antepasados son o fueron "X". En otros tiempos a lo mismo se le llamaba privilegios, nobleza, fueros.

El problema es que cuando alguien realmente "compra esa idea" de la discriminación y obtiene un beneficio basado en ella, la ve en todas partes de manera abstracta y general. Todo lo bueno es mérito mío, todo lo malo se debe a la discriminación contra mí aunque eso no sea ni remotamente cierto. Cualquier anécdota o situación particular se convierte en una generalización. Y siempre se quiere más y más haciendo menos y menos.

Ejemplo 1: una conocida mía, que estudió una carrera técnica y trabaja en una ingeniería, siempre está amargada por el machismo reinante en su empresa, según ella. Cosas como que en su tarjeta de visita ponga "ingeniero" en vez de "ingeniera" son la prueba de ello (curioso, en la mía pone "analista" y ni siquiera me había parado a pensar en ello). Eso sí, en más de diez años no ha probado a pedir un aumento, cambiar de sección, por no hablar de buscar otro trabajo, irse a otra ciudad o emigrar. Tampoco le preocupa mucho que sus compañeros varones estén igual de quemados que ella o más.

Ejemplo 2: amiga que es el caso contrario. También estudió una carrera técnica, trabajó unos 3 años de programadora y se cansó. Se movió mucho, emigró, y logró un buen puesto de manager, escalando muy rápidamente en la empresa. Con menos 3 años de experiencia real, veintipico años de edad y sin experiencia previa en gestión, ya estaba dirigiendo equipos y ganado mucho más que compañeros con titulación similar y 10 años más de experiencia que ella. Al final lo dejó porque era mucho trabajo y mucha presión. Ella, que logró lo que casi ningún hombre de su empresa había logrado con más titulación, más experiencia, y años de duro trabajo en la misma empresa, también vio en su empresa una grandísima discriminación hacia las mujeres y sigue con ese discurso.

Ejemplo 3: caso espeluznante de rentabilización del victimismo. Como he comentado, el número de mujeres en ingeniería es muy bajo, y en algunos centros semi-públicos existen una serie de cuotas y políticas respecto a las mujeres. A mi amiga, muy espabilada, también gran activista antidiscriminación y con sus quejas constantes, de repente se le abrieron los ojos. Estos centros tienen verdaderos problemas para alcanzar esas cuotas (aunque no lo dicen públicamente) y rápidamente descubrió que el hecho de ser mujer es claramente una ventaja. A sabiendas, decidió rentabilizarlo: se puso en plan rebelde y empezó a pedir la mejora de sus condiciones o amenazaba con marcharse. En apenas un año, una persona contratada para un perfil 100% técnico ha conseguido, simultáneamente, ser ascendida a jefa de sección y una reducción de jornada a 30 horas (curiosa paradoja). En confianza, farda de ello, y nos cuenta que lo único a lo que ella le importa es pasar más tiempo con su perro, dedicar tiempo a sus hobbies y trabajar lo menos posible, y ella sólo se está aprovechando de una situación que "es así" y de la que "no tiene ninguna culpa". Antes pasaba largas horas en el laboratorio, discutía con proveedores, y ahora se dedica a responder e-mails de subordinados y viajar. Y lo mejor de todo: acusa a sus ex-compañeros (muchos de los cuales llevan casi una década allí) de ser "extremadamente ambiciosos y querer ascender". Por supuesto, para perpetuar y proteger su situación, necesita seguir divulgando el discurso de la discriminación sexual, cuanto más agresivo mejor.

Ésa es la situación que estamos creando: ejércitos de jóvenes que salen de una universidad normalita, con muy pocos años de experiencia y, si no son puestos directamente en un puesto de responsabilidad (eufemismo para: buenas condiciones económicas, gente al cargo que haga el trabajo técnico/desgradable/duro y, preferiblemente muchos viajes a sitios exóticos),  buscan alguna excusa victimista. Las mujeres ya han encontrado e institucionalizado la suya: la discriminación.

La verdad es que, por la razón que sea, nuestro sector en particular nunca ha resultado particularmente atractivo para las mujeres. En clase, con compañeros de trabajo después, no conocemos apenas a ninguna que cacharreara con hardware de adolescente, que soñara con intalar una nueva distribución de linux, o programara por afición. Muchas cambiaron de carrera. Curioso que en aquella época no se hablaba mucho de discriminación: simplemente de carreras y sectores más o menos atractivos para unos y otros.

Dos décadas después, toda mujer poseyendo un móvil y un portátil desde la adolescencia, y con la infinidad de recursos existentes (Internet, precios ridículos de hardware y acceso a la información, todo tipo de cursos online de las mejores universidades del mundo, grupos de gente con la misma afición, etc...), la cosa ha mejorado algo, pero en esencia no ha cambiado mucho. Es decir, más facilidades y medios no puede haber, pero ahora resulta que hay un nuevo impedimento para alcanzar la excelencia (palabra que no me gusta pero no encuentro otra mejor) en el campo: la discriminación. La excelencia sólo se consigue con curiosidad y ganas propias, estudiando, trabajando, y manteniéndote en tu campo el tiempo suficiente para tener suerte, si la hay.

Es curioso porque los más tolerantes, guays, y luchadores por la igualdad son los primeros que ven negros, mujeres, y homosexuales y potenciales discriminaciones, en vez de personas. Y los primeros que ayudan a institucionalizar el etiquetado de las personas y ver potenciales discriminaciones muchas veces inexistentes, en vez de enfrentarse y luchar por las situaciones reales.
¿Hasta cuándo se va a insistir en el tema de la discriminación y victimización en éste y otros campos como última excusa para justificar lo injustificable?

Para mí, la verdadera discriminación es la falta de igualdad de oportunidades y esto está casi siempre asociado a una única cosa: la pobreza y la falta de acceso. Por aquí una institución supuestamente respetable destina dinero público para que las investigadoras puedan hacer estancias de investigación sólo por la condición de ser mujeres, justificando no se qué pamplinas históricas de discriminación. 

El día que vi cómo una amiga con coche propio y asistenta en casa accedió a esas "ayudas", mientras cientos de compañeros tienen que pagar de su bolsillo cosas como un taxi para ir al aeropuerto a una conferencia de madrugada porque el centro "sólo se cubre el autobús, tranvía o metro", se me revolvieron las tripas.

Desde que la conocí, nunca dudé de que está donde está por mérito propio y ella también criticaba duramente la discriminación positiva: es claramente competencia desleal. Su pareja todavía más: se le hinchaba la vena con la injusticia. Pero unos pocos años en el sitio adecuado y algunos privilegios ayudan a cambiar de opinión.

En concreto, después de disfrutar de la "ayuda de investigación" y pegarse un buen viaje los dos juntos con todos los gastos pagados en su coche propio, empezaron a tener que racionalizarlo. También tenían que ester preparados para racionalizar que si sale alguna plaza de profesor(a), ella tiene muchas más posibilidades que cualquiera de los chicos, como ya ha sucedido en varias ocasiones. La ley existente donde "a igualdad de curriculum, el trabajo será para la mujer" es ampliamente interpretable.

Ambos han comprobado (y sufrido) cómo la ingeniería del victimismo renta mucho más que un doctorado en una carrera técnica y duro trabajo. Así que, sinceramente, no les culpo.

Saludos.

03 October 2016

Sobre responsabilidad y trabajo


Interesante noticia sobre una empresa privada que se dedica a desocupar pisos usando boxeadores. Lo que más me ha impactado: una empresa privada mediante métodos legales ha solucionado en 45 minutos lo que la policía no ha hecho en 65 actuaciones, y con la policía delante.

En la plaza mayor del sitio donde vivo hay una esquina donde se sienta gente con problemas: alcohólicos, problemas mentales, etcétera. Están, como digo, en medio de la plaza central, con gente, comercios, terrazas, turistas. Normalmente no causan muchos altercados a parte de molestar al paseante, pero el otro día lo hicieron: empezaron a pelearse, rompieron algún macetero, etcétera. El comercio donde trabaja un conocido está al lado. Lo filmaron y llamaron a la policía. La policía más cercana está a 500 metros.

Dos policías aparecieron dos horas después (cuando ya se había solucionado por su cuenta el tema, aunque alguno aun quedaba por allí) en el comercio para avisarles de que lo sentían pero ésa no era su responsabilidad. (?)

Hace unos días aparcamos las bicis para tomar algo en alguna terraza. Volvíamos de un tour largo, así que yo no llevaba el candado gordo, sólo el fino. Estuve vigilando las bicicletas todo el rato, sin problema. Poco después, fuimos a dar una vuelta, 20 minutos, y a la vuelta la bici más nueva y cara de las dos ya no estaba: el candado estaba cortado. Las bicicletas estaban aparcadas en una rotonda de una zona universitaria, a 10 metros de terrazas llenas de gente. Cuando fuimos a la policía (me ahorro la larga historia de encontrar la oficina vacía) casi se rieron, y no nos dieron ni una copia de la denuncia, sino un post-it con el correo electrónico del policía. Al pedir una copia días después por teléfono, dijeron que no hace falta, salvo que la quieras reclamar al seguro. Lo mismo pasó con mi coche al que rompieron un retrovisor tiempo atrás. Vamos, que para demostrar que hay una denuncia tendrías que llamar por teléfono o escribirle un mail al colega.
El año pasado fuimos a regar las plantas de unos amigos en vacaciones, que viven en una zona céntrica y no particularmente mala de la ciudad. Cuando llegamos vimos que habían forzado la cerradura. Habían robado su casa y varias más del edificio. La policía tardó casi una hora en llegar y su actuación se limitó a decir que el dueño tendría que ir a la comisaría a declarar. El cerrajero de guardia llegó en 10 minutos y cambió la cerradura en otros 10.

Esto no es una parrafada contra la policía, sino contra los trabajos y su responsabilidad asociada en general.

En mi universidad hay un investigador invitado que lleva un año con nosotros y todavía no tiene cuenta de usuario ni ordenador. Hemos tenido que pedirlo cerca de una decena de veces, y llamar a más altas instancias para ser que empezara a mover el tema. El trabajo de un proyecto está bloqueado desde hace semanas por la falta de asistencia del encargado de IT. A nadie le importa.
El encargado de IT ignora los correos si son nuestros y hay que subir a rogarle. Ha conseguido una parcela de poder en la que hay que irse de cervezas con él y ser su colega para que mueva un dedo. Y todo el mundo se dobla. Es de sobra conocido que por sobrecarga no es, porque está todo el día de cháchara de un sitio para otro. Ahora mismo acabo de verlo poner en Facebook las fotos de su salida en bici el domingo con los colegas, y comentar y responder a comentarios con verdadero énfasis, cuando ignora los emails de su trabajo. No estamos hablando de un becario de 18 años. Estamos hablando de un señor que roza los 50, con hijos, con un sueldo más que generoso y una estabilidad que ya quisieran muchos.
Somos investigadores/desarrolladores de IT. En base a "cuestiones de seguridad" no se nos permite ni instalar ¡una máquina virtual! Cada tres años se renuevan los ordenadores; ordenadores que utilizamos y encendemos... para imprimir en la red local. Para poder hacer algo, todos nos hemos resignado a tener que traer nuestros ordenadores personales para trabajar porque sólo nos dejan usar Windows y no nos dan ni cuenta de administrador.

Yo le he dicho a mi jefe a la cara que me da vergüenza pertenecer a ese grupo y a esa universidad, que tiene a una persona un año sin máquina y sin cuenta de usuario, cuando se derrocha presupuesto y tiempo en cualquier estupidez. Y que lo voy a comentar en la siguiente reunión general, pero no me ha dejado. ¿La razón? Que no es lugar para comentar esos asuntos (si no es ese, ya me dirá cuál). ¿La razón real? lo haría quedar mal a él.

La gente me tilda de buscar complicaciones o de exagerar. Pero no es cierto. Yo no me caliento, sólo soy directo y hablo de los problemas que hace falta resolver y que son de cajón. Y los llevo a la instancia que haga falta, o los aireo en público si hace falta.

Mi compañera me estaba convenciendo de lo equivocado que estoy yo, y de que es mucho mejor tener mano izquierda, de que no es para tanto, etcétera. Cosas del Karma, supongo, justo en ese momento, su ordenador personal que, como todos, tiene que traer y llevar cada día a casa en la mochila y que usa 8 horas al día en el trabajo le mostró un mensaje que decía algo así: "tu batería está muerta, por favor contacta con el servicio técnico de Apple para su reparación".

Intenté sentir compasión por ella y lo que le va a costar la broma, pero no pude.

La gente se ha acomodado tanto que ya no quiere luchar ni el más mínimo conflicto por defender lo obvio: que la gente haga el trabajo para el que se le contrató.

Quizá porque ellos tampoco lo hacen. Me he preguntado multitud de veces, por ejemplo, cuál es la labor de un profesor universitario. En teoría: estar formado permanentemente, dar clase, investigar y tutorizar. Sin embargo, una buena mayoría consideran todo un "extra". Ofrecer apuntes o soporte por e-mail no va incluido: que me paguen complementos docentes o nada. Aprender un idioma: o bien me ofrecen una excedencia pagada o me ponen un curso gratis y me quitan horas de clase. ¿Libros/revistas de investigación? O me las paga la biblioteca o un proyecto o nada. ¿Investigación? O me ponen un despacho de becarios y me financian un equipo, así como material y viajes a conferencias o no muevo un dedo.

Todo el mundo se resigna y ya nadie es responsable de nada. Todo es vagancia y cualquier cosa menos trabajar. Y el que se queja o dice algo es un exagerado y un liante. En el fondo, casi todo el mundo opina lo mismo y anda fastidiado, pero nadie no sólo hace sino ya ni dice nada.  Eso sí, el dinerito (especialmente el público) a final de mes que no se retrase ni un día, por favor, que entonces llamamos a los sindicatos y a Amnistía Internacional si hace falta.

En definitiva: si no luchamos ya no por mejorar sino por mantener lo que debería ser: policías que sean policías, personal de soporte que dé soporte, profesores que den clase e investiguen y tutoricen, tenemos lo que merecemos.

Porque esto no ocurre sin cómplices. ¿O quizá es que aspiramos a convertirnos en uno de ellos en el futuro?

Saludos.

23 December 2012

Un error ¿informático? en la lotería


Cuentan los medios que debido a "un error informático" se publicaron datos incorrectos en la web de loterías. Aunque no aparece ninguna información adicional, se apunta a que aparecieron nombres de administraciones de lotería que en realidad no habían sido premiadas.

No dispongo de mucho tiempo ahora, pero algún día les explicaré por qué eso de "error informático" es una falacia. La mayoría de los errores calificados como "informáticos" son errores humanos porque los ordenadores se limitan a seguir fielmente instrucciones dadas por ellos. Un ordenador nunca se despista porque está viendo la televisión mientras tanto, ni porque se le fue el santo al cielo o estaba pensando en las abutardas avutardas.

Los famosos "bugs" no son más que una situación incómoda o imprevista en la que el programador no pensó a la hora de crear el programa.  Utilizó dos cifras para el año porque pensaba que su programa no vería el año 2000. Asumió que se iba a introducir la información de distancia en millas en vez de en kilómetros, etcétera. Errores, al final, también humanos. Otra cosa serían los errores informáticos (en realidad electrónicos) en las contadísimas excepciones en las que hay un fallos físico del hardware.

Como digo, no se publican datos, pero ya se imaginan por dónde van los tiros: alguien se equivocó al meter los datos sobre qué administraciones habían vendido qué números, los número se acabaron vendiendo a administraciones distintas de las previstas, o algo similar.

Qué bueno es que haya "fallos informáticos" para disipar responsabilidades y para confundir al personal.

Saludos.

29 October 2012

Webs del Senado y la Casa Blanca


Hoy sale la noticia de que el senado se ha gastado 500.000 euros en una nueva web, donde están metidas las mismas empresas de siempre. Esas consultoras que contratan a jóvenes por 15.000 euros al año, les hacen trabajar 10 horas diarias y acabar asqueados de la informática, odiándose a sí mismos y al mundo en general. En http://www.trabajobasura.info/ tienen algunas opiniones de gente de dentro.

Esta por ver el resultado pero, si nada cambia, será otro programa hecho ad-hoc que no hace ninguna falta. Carísimo de hacer, carísimo de mantener, y con un resultado infinitamente peor que si se hubiera utilizado uno de los muchísimos sistemas de gestión existente y, para colmo, gratuitos. Algo parecido a lo que se habló sobre la UNED. Con tecnologías que quedarán obsoletas en unos meses o pocos años, y donde la gente que lo programó habrá abandonado el barco, de manera que habrá que rehacerlo otra vez.

Quedaremos a la espera de ver si esta vez nos sorprenden para bien, aunque que existan tres consultorías implicadas (algunas muy conocidas por sus chapuzas y su explotación laboral) ya hace que algo huela mal. ¿De verdad alguien se cree que hace falta destinar una partida de 115.000 euros para que una empresa "desarrolle un buscador", cuando google regala su "custom search engine" y todos los gestores de contenidos ya incluyen un buscador? Que en el BOE se hable de cosas como que "el buscador incluya licencias para su utilización en la Intranet" tampoco ayuda mucho, no hablemos ya del rancio y vacuo "conversión de los contenidos a XML".

Es cierto que la web actual del senado da verdadera pena, pero por una centésima parte del presupuesto se podría haber conseguido algo completamente funcional, fiable y mantenible. Incluyendo el alojamiento web, copias de seguridad, etcétera. Una sola persona medianamente espabilada podría haberlo hecho en bastante poco tiempo utilizando herramientas ya existentes y con un resultado mejor. Todas las funcionalidades y tecnologías que se exigen existen desde hace muchísimos años y se preparan/configuran en un rato. Yo mismo he creado varias web de este tipo y, salvo meter los contenidos, que sí lleva su tiempo, el resto se hace de manera casi automática. Al usar un gestor de contenidos existente, no hay que preocuparse de actualizaciones, problemas de seguridad, etcétera. Al subcontratar a una empresa para el hosting y el dominio, te aseguras disponibilidad, copias de seguridad automáticas, etcétera, por un precio ridículo (unos 100€ al año para una web normal, no mucho más si se necesita un servidor dedicado).

¿Qué han hecho en Estados Unidos? Precisamente esto. Hace tiempo que la Casa Blanca decidió usar Drupal. Un gestor de contenidos Open Source, gratuito, con un desarrollo y una comunidad activa que garantizan una calidad altísima y mantenimiento sin apenas costes. ¿De verdad creen que hace falta más de lo que aparece en la página web de la Casa Blanca?

De nuevo, dinero inyectado al sector privado de manera legal. Bueno, al menos servirá para crear empleo, dirán algunos. No necesariamente. Y además, ¿qué empleo? ¿y cómo se reparte ese dinero? Si quieren hacerse una idea de cómo funciona una consultora por dentro pueden leer a Fuckowski.

Saludos.