16 September 2015

Los dibujos de mi amiga


Una amiga me ha enseñado hoy unos dibujos con sombras que ha hecho en un curso. Los dibujos son muy buenos, pero en vez de despertar emociones positivas en mí, se me ha revuelto el estómago. Me ha costado un poco entender por qué, pero al final lo he conseguido. Fueron mis experiencias con la profesora de dibujo en el instituto, lo cual me ha llevado a pensar cómo los profesores marcaron nuestras vidas y nuestro futuro.

Recuerdo muchas cosas de los profesores. Tuvimos algunos profesores excepcionalmente buenos, como los de informática, matemáticas, o física, que nos hicieron entender y amar la ciencia, la tecnología, el mundo; tuvimos los mediocres--la mayoría--, y tuvimos algunos que nos hicieron odiar las asignaturas.

En general, los de letras/humanidades/arte fueron los peores. Quizá porque sus objetivos didáctivos y sus correcciones eran más subjetivas que otra cosa y era imposible demostrar nada cuando considerábamos alguna correción injusta. Así como en matemáticas, física, o informática, o sabías hacer las cosas o no sabías, y muchas veces podías demostrar un error en la correción, o un camino diferente que llevaba a la misma solución; en humanidades el único argumento era el de autoridad de la palabra del profesor. En ciencias también pasaba, pero mucho menos.

Reclamar un resultado injusto en humanidades o arte era más un juego de negociación, persuasión y manipulación, a veces hasta sumisión, que de utilizar la evidencia. Una sonrisa pícara, una mirada sumisa, en matemáticas, física o informática, servían de poco.

Por otra parte, ¿cómo iba un chaval de 16 años tener una interpretación diferente (no digamos ya "más acertada") de Kant que el profesor? ¿cómo iba ese mismo chaval relatarte la historia de una manera diferente, sobre todo si había consultado otras fuentes?

A estas personas se las castigaba con notas "borderline" y a veces humillaciones delante de todos. Recuerdo algunas anécdotas personales.

En historia yo era bastante aplicado, estudiaba, pasaba los apuntes a ordenador de manera estructuradísima mezclando lo dicho en clase, con el libro, con a veces otras fuentes. Mucha gente de clase me pedían mis apuntes y estudiaron de ellos. No sólo muchos de esos alumnos no eran muy brillantes, sino que todo el mundo sabe que para realmente interiorizar una cosa hay que escribirla o enseñarla (cosa que hacía yo con mis apuntes). El resultado era que la mayoría sacaba mejores notas que yo en el examen. En muchas ocasiones yo sacaba un suficiente o un bien, cosa insultante para cualquiera que se tomara estudiar en serio. A veces las cosas llegaban a límites ridículos. Hace casi 20 años de ésto y todavía lo recuerdo. En un examen escribí la palabra "paliación" y no sólo me bajó la nota el profesor sino que me ridiculizó delante de la clase, leyéndolo en público. Se río y dijo algo así como "muy buena tu creatividad, muchacho--en tono sarcástico--pero esa palabra no sale en mi diccinonario María Moliner". Yo no podía segurar en el momento que estaba en lo correcto (no había Internet), así que lo miré luego en casa. Al día siguiente le dije que me parecía muy bien, pero que en mi diccionario de la Real Academía la palabra sí que salía. Se hizo el loco y todavía estoy esperando que me suba la nota o una disculpa .

En filosofía la cosa era todavía peor. El profesor hinchaba la nota descaradamente a las chicas, y a muchos de nosotros nos ponía como nota un interrogante "?" en el examen, cosa que no sabíamos ni qué significaba, imagino que para hacerse el interesante. Resultó significar que tu caso era borderline y tenías que pasarte a hablar con él para ver "qué hacía contigo", como si fuera un juicio. El juicio era un juego raro que hoy me parece "demasiado íntimo". Con casi toda probabilidad, el profesor era homosexual y sus ojos lo decían todo. Con la lucidez que dan los años, hoy la imagen de ese profesor junto a un adolescente me da escalofríos. Tu aprobado o suspenso marcado por ese interrogante "?"--que quizá representaba su sexualidad--dependía de esa pequeña charla íntima.

Pero a quien recuerdo con más rabia es a la profesora de dibujo. Como tantos otros profesores, puntuaba por afinidad con el alumno. La diferencia es que en otras asignaturas era tu palabra contra la del profesor porque se trataba de un examen, pero aquí yo lo podía demostrar, porque muchos ejercicios se hacían en casa.

El caso es que la profesora de dibujo tenía de enchufado a mi compañero. Yo le tenía cariño, pero el chaval no estaba hecho para estudiar y lo decía abiertamente. Se pasaba la clase relatándonos sus peleas de neonazi el fin de semana, enseñándonos sus carnet de Franco y odiando a moros y negros. Creo que acabó en el ejército. Su esfuerzo era mínimo y sus dibujos eran una auténtica chapuza, pero siempre conseguía aprobar, a veces hasta con un 6 o un 7.

Yo soy bastante malo con el dibujo, pero desde luego la diferencia en dedicación (y el resultado final) de ambos saltaba a la vista. Sus dibujos eran una chapuza hecha en cinco minutos que daba pena verlos y los míos, sin tener ningún toque artístico, eran bastante decentes.

Como decía, mi obsesión por la injusticia, ya que ambos sacábamos las mismas notas en esa asignatura--a veces él más alta que yo--me llevó a realizar dos experimentos.
  1. En un ejercicio para casa, antes de entregarlo, se lo enseñé a otra profesora de dibujo que conocía para que lo valorara y lo puntuó entre un 8 y un 9. Nuestra profesora de dibujo me lo puntuó con un aprobado (5 ó 6, no recuerdo).
  2. En otro ejercicio, le dije a mi padre (aficionado al dibujo y con muy buena mano) que lo hiciera por mí. Eran unas formas geométricas sombreadas, e hizo muy buen trabajo, a años luz de cualquier cosa que yo pudiera hacer. El ejercicio merecía un diez y hasta un ciego sabría que era imposible que yo fuera el autor (casi no me atreví ni a entregarlo). La profesora lo corrigió y le dio un notable de puntuación, algo así como un 7 o un 8.
De la universidad podría contar tres cuartos de lo mismo, pero a esas edades uno ya está más maduro, más seguro de sí mismo, hay otras fuentes de validación externas mucho más potentes que el profesor (no hablemos en la era de Internet), etcétera.

Con la profesora de dibujo y otros tantos aprendí la siguiente lección vital, cierta en tantos casos:
  1. Las personas pueden no ser justas ni objetivas de manera demostrable, aunque en eso consista básicamente su trabajo. No quiero pensar en el caso de los jueces...
  2. Muchas personas ponen por encima sus afinidades y simpatías, o simplemente su atracción sexual, a esfuerzo y resultados, o utilizan su poder y jerarquía para manipular.
  3. La mayoría de las figuras de autoridad no soportan que alguien que consideran "inferior" lleve razón o les corrija.
A veces no alcanzamos a comprender la importancia e influencia que tienen los profesores en nosotros, especialmente cuando somos niños y adolescentes. Un profesor injusto, favoritista, manipulador, puede influir en la personalidad mucho más allá del "no me gustan las matemáticas porque el profesor no sabía explicarlas".

Si el arte consiste en despertar emociones y reflexiones, desde luego los dibujos de amiga lo han conseguido. Y eso, con total seguridad, no hace falta enseñarlo.

Un saludo.

Actualización: Mi amiga, una persona muy inteligente y hábil, acaba de leer esta entrada y me ha dicho que no puede estar más de acuerdo. Me ha contado la anécdota de cómo escribió un poema a su madre como ejercicio en clase, cuando tenía 8 o 9 años. Ella dice que era precioso. El profesor dijo que era demasiado bueno para ser suyo, que lo había copiado y le hizo escribir otro, acorde a lo que se esperaba de su edad.

27 April 2015

Igualdad y no discriminación por sexo


El esperado día ha llegado.

Claramente ilegal en Estados Unidos por la ley de no discriminación, probablemente allí ya estaría denunciado.

Aquí está anunciado en la página oficial de la Unión Europea:

University Assistant post doc (f)

The Faculty of Mechanical Engineering and Economic Sciences announces a vacant post doc position for women with a 6 years duration of the contract.


Saludos.

P.S. Disculpas a mis lectores por el largo período sin escribir. Espero volver pronto con un nuevo proyecto.

28 April 2014

Dando caña a UPyD


¿Recuerdan el post de hace tiempo donde un político de UPyD denunciaba los desorbitados sueldos de los políticos? ¿Recuerdan lo valiente que fue y cómo fue tratado?

Lo mismo pasó en Alcalá de Henares, donde UPyD obligó al futuro alcalde del Partido Popular a firmar un acuerdo que incluía bajarse el sueldo, a cambio de su apoyo. Una vez recibido el apoyo en las urnas, el alcalde del Partido Popular no cumplió, y UPyD así lo denunció.

"El alcalde ha incumplido este punto y otros 19 más de los 25 que firmó con nosotros", explica el portavoz de UPyD en Alcalá, Anselmo Avendaño, que prosigue: "Es muy grave que un candidato a alcalde firme un compromiso por escrito y que tras ser elegido no cumpla nada. Esto daña muy seriamente su credibilidad como político".

¿Cómo resume este punto "La República" en su artículo titulado 79 motivos para no votar a UPyD?

"El alcalde de Alcalá (PP) logra no bajarse el sueldo gracias al voto de UPyD.

Éste es uno de los motivos que he cogido al azar y en el que he perdido 5 minutos en comprobar la veracidad.

¿A qué se debe la campaña de acoso y derribo contra uno de los pocos partidos que, con sus más y sus menos, parecen trabajar activamente y enfrentarse al establishment, y ofrecen argumentos razonables y transparentes en casi cada propuesta?


Saludos.

26 January 2014

Punset "se pasa" a la autoayuda


Hoy leo un interesante artículo titulado "Hay vida más allá de Punset". Finalmente Punset ha salido del armario, aunque era fácil verle el plumero, tal y como se ha venido denunciando en este mismo blog. Ahora que ya tiene una masa crítica de gente y todo el pescado vendido...

Punset anuncia en ella que deja la divulgación científica y se dedicará, de pleno, a la autoayuda. Su ocupación será ahora un gabinete llamado Apol (Apoyo Psicológico Online), con el que se centrará en "intentar responder a las preguntas de tantísima gente sobre qué les pasa por dentro", como "la soledad, el cansancio y las contrariedades". Si uno entra en este gabinete, se encuentra con algo parecido al típico consultorio sentimental. "Mi madre abusa del alcohol y las pastillas" o "se burlan de mí por mi sobrepeso" son algunos de los títulos de las consultas.
Con este post queda cerrado el tema sobre Punset.

Saludos.

24 September 2013

Adiós InOutTV


Hace unos años escribía esto sobre un grabador de TDT inteligente y el problema de ofrecer firmware inmaduro en productos caros:


InOutTV ha hecho una apuesta arriesgada: ofrecer un producto con un firmware totalmente inmaduro e ir puliéndolo a base de las quejas constantes de sus usuarios.
(...)
si bien estamos malacostumbrados a trabajar con software que funciona mal en nuestros ordenadores, la gente no perdona que el aparato con el que ve la televisión y graba sus series favoritas falle, se bloquee o se muera cuando le viene en gana.

A día de hoy, esto es lo que pone en su web:

"la compañía se encuentra en concurso de acreedores desde el pasado 18 de junio de 2012 (...) se informa a los usuarios que los equipos receptores comercializados por InOutTV y/o sus partners comerciales dejarán de recibir la guía de programación de SincroGuíaTV a partir del 1 de noviembre"
Es bastante probable que la calidad de su firmware haya tenido algo que ver con esta mala noticia. Una prueba más de que la implementación es tan importante o más que las sobrevaloradas ideas. La idea del producto era muy buena y está funcionando en otros países.

Saludos.

16 September 2013

Ana Botella, Inglés, y Richard Vaughan


Dos días después de escribir sobre el inglés de Ana Botella, me llega una opinión interesantísima de alguien mucho más informado que yo: Richard Vaughan.

Les pongo algunos extractos aquí, pero por favor léanse el artículo completo aquí.

Sobre el discurso de Ana Botella:

Volviendo al discurso de Botella, si lo comparamos con los otros discursos, ¿no ofreció una imagen patética?
"Si lo dices por la pronunciación, como angloparlante te diré que no. Los japoneses tampoco hablan bien... ni los chinos ni siquiera los alemanes. Esto tiene una explicación. Países como Japón, Alemania, Francia o España han tenido un mercado interno muy grande, suficiente para abastecer sus necesidades. No necesitaban hablar otro idioma para sobrevivir. Caso contrario fue el de países como Holanda, Dinamarca, Noruega o Suecia. Ellos dependían del exterior, por eso hablan fluidamente el inglés: porque lo necesitaban."
"A la alcaldesa se le entendió correctamente, porque su discurso estaba bien escrito y se notaba que lo había ensayado mucho. Está claro que no tiene buen nivel de inglés, y que lo habla con fuerte acento español, pero eso cualquier angloparlante lo ve normal. En este país pocos pueden tirar la primera piedra… Yo llevo muchos años en España y sigo teniendo acento americano. Sólo el público español se lo tomó con tanto cachondeo."

Sobre aprender inglés:
"En el caso español, existe una dificultad añadida: la “mala leche” de los compatriotas, que no dudarán en “recochinearse” del acento de quien intente hablar inglés en público."

Sobre nosotros:
"Te cuento mi experiencia: cuando llegué a España viví con varias familias y en casi todas sucedía lo mismo. Cuando la familia estaba reunida, en la comida o la cena, los padres despotricaban contra todo: contra el vecino, contra el compañero de trabajo, contra el jefe… lo hacían constantemente y delante de los niños. Claro, los pequeños absorbían esa forma de funcionar. Supongo que eso termina por forjar el código genético de un pueblo."
"Es algo extraño de los españoles... ¡parecen gozar criticándose a sí mismos! Y no se critican de cualquier forma, sino con recochineo, con saña, con mala leche... El español tiene un concepto de sí mismo mucho peor de lo que realmente es. No hay mejor negocio que comprar a un español por lo que dice que vale y venderlo por lo que realmente vale. "

A veces da gusto leer los artículos después de escribir sobre un tema, y no antes.

Saludos.

14 September 2013

Ana Botella y Madrid 2020: a preocupante cup of "mala leche"


Dicen que para superar un problema lo primero que hay que hacer es reconocerlo. Y no queremos. Estoy hablando del "conmigo o contra mí" que tan brillantemente escribía Pérez-Reverte y se sigue transmitiendo como si de un virus se tratara:

Y es que en España parece inconcebible que alguien no milite en algo y, en consecuencia, no odie cuanto quede fuera del territorio delimitado por ese algo. Reconocer un mérito al adversario es para nosotros impensable, como aceptar una crítica hacia algo propio. Porque se trata exactamente de eso: adversarios, bandos, sectas viscerales heredadas, asumidas sin análisis. Odios irreconciliables.
Viene esto al cuento de Ana Botella y su presentación para 2020 en inglés. Desde la lejanía y algo aislado como suelo estar del mundo, no he conseguido evitar enterarme aun sin querer. ¿Por qué? En la última semana he recibido un sinfín de mensajes de gente vomitando odio, parodias y ridiculizaciones de todo tipo (musicales, gráficas...), editoriales de periódicos sangrantes... En fin, que parece que lo más fácil movilizar a todo un país y que se ponga creativo y a trabajar es ser del PP y decir "a relaxing cup of café con leche" en público en un discurso en inglés. El odio hará el resto.

Vaya por delante que no simpatizo con Ana Botella, su política, ni mucho menos con sus méritos profesionales (básicamente ser la mujer de José María Aznar) pero, cansados como estarán del monotema, permítanme que les haga un análisis complementario del asunto que muchos entenderán que es "en su defensa". Precisamente aquellas personas que seguramente no hayan entendido el artículo.


Despolitizando el asunto

Ocurre algo preocupante en España, y es que se ha permitido la licencia popular de descalificar, insultar, desacreditar, desconfiar, o ni siquiera pararse a escuchar a algunos porque "son de derechas", mientras se perdona, maquilla, idealiza, confía en otros tantos porque "son de izquierdas", aunque hagan el mismo ridículo o más que los otros en su propio idioma.

Para analizar el asunto con algo de imparcialidad hay que dejar la política de lado. Por poco simpatizantes que seamos de ciertos partidos y personajes (yo el primero), no podemos utilizar tácticas ad hominem para descalificar automáticamente lo que dicen o hacen.

Vamos allá.


La intervención de Ana Botella en global

Cuando el vídeo me llegó a través de redes sociales, con comentarios y mofas de algunos extractos, sinceramente, no entendí la gravedad del asunto, así que me puse a ver el vídeo completo. Les recomiendo que lo hagan ustedes así también y luego lo comentamos.



Tras verlo unas cuantas veces y tener en cuenta ciertas cosas (que luego veremos), mi puntuación global de su intervención (inglés incluído) sería alrededor de un 8. Sí, un ocho. O.C.H.O.


Un 8, dice. ¿Este tío se ha vuelto loco? ¿Tú quién te crees que eres?

No me gusta hablar demasiado de mí, ni dar detalles de mi background, ni creo en los argumentos de autoridad, pero sí creo que cuando alguien afirma algo debe contar un poco qué sabe del tema para poner a los demás en contexto. Cuando se habla de sensaciones y opiniones, creo que no cuenta lo mismo la del que pasaba por ahí y no ha escuchado un discurso en su vida que, pongamos, un conferenciante, o un orador como Winston Churchill.

Yo no soy un gran orador ni un prodigio de los idiomas, pero ambos temas me gustan y por eso escribo acerca de esto. He hecho algunos cursos de hablar en público (cosa que recomiendo a todo el mundo), he leído mucho, muchísimo, acerca del tema, he sido profesor universitario "de pizarra" ante más de 100 alumnos, y hago presentaciones habitualmente en conferencias en inglés. Y, lo más importante: he escuchado (quizá más de lo que me gustaría) a muchííííííííííííísima gente hablar en público en inglés.

Respecto al idioma en sí, no tengo problema alguno en entender el idioma, y llevo leyendo y viendo películas y documentales sin subtitular (probablemente más que en castellano) desde hace muchos, muchos años. A la hora de expresarme, parece que también me entienden sin problemas. Por supuesto y por mucho que me he esforzado en reducirlo, sigo teniendo mi acento, y se me siguen escapando muchos de los fallos típicos de los hispanohablantes.


Me alegro por ti, chaval, pero el inglés de Ana Botella es pésimo

Tengo mis dudas acerca de que Ana Botella se defienda bien en inglés a nivel particular (entender, expresar ideas complejas, etcétera), es cierto. Pero eso no es lo que se está evaluando aquí. Se está evaluando la presentación de la candidatura.

Y siento desilusionarles: el inglés en el discurso de Ana Botella es bastante decente. Su inglés se entiende perfectamente, está bien vocalizado, el ritmo es aceptable, y su acento está dentro de lo habitual en hablantes españoles.

¿Cuándo vamos a entender que hablar bien otro idioma es ser capaz de comunicar en él? ¿Qué no importa conservar el acento o ciertos giros mientras se entienda? ¿Que, especialmente en Estados Unidos y sus zonas más pujantes está perfectamente aceptado que cada uno habla inglés de su padre y de su madre (hindúes, latinos, italianos, asiáticos...)?

Y, sobre todo, ¿que en este tipo de eventos internacionales se espera y está acostumbrado a que no se hable inglés como un nativo?

¿Por qué insistimos en fustigarnos tanto nosotros? Más sobre esto un poco más adelante.


¿Y qué hay del famoso "café con leche"? ¿Es que no sabe decir "coffee with milk"? ¡Menudo ridículo! 

Si ustedes no han entendido lo del "café con leche" siento decirles que no sólo no entienden de hacer discursos (esto es comprensible), sino que tampoco les gusta el café con leche lo suficiente para entenderlo. El café con leche (no digamos ya los churros) se echa de menos por ahí siempre que se viaja. No es fácil salir de viaje y dar con las sencillas fórmulas españoles: leche caliente y café en su justa proporción. Mucho cappuccino, espresso, macchiato, y guarrerías varias en sitios como Starbucks, pero de café con leche nada de nada. Y, además, en muchos casos les cobrarán una auténtica pasta, como si lo que usted consideraba casi un derecho (permítaseme la licencia) se hubiera convertido en un producto de lujo.

El asunto del "café con leche" estaba totalmente premeditado, como es obvio. Y si cree que no, siento decirle que es usted bastante ignorante. Introducir palabras del idioma nativo en otro idioma es una forma de llamar la atención, de intentar remarcar la originalidad o particularidad de la cosa en cuestión, o de identificarse con esa cosa a través del nombre (aunque en el fondo exactamente lo mismo se haga en muchas otras partes del mundo con exactamente la misma cosa, pero ahí queda el recurso estilístico).

Me resulta curioso ese ataque al café con leche en un discurso en inglés, cuando nosotros lo hacemos a diario en castellano: volvemos de Viena diciendo que hemos probado un "Schnitzel", que no es sino un filete empanado como el que hacemos en casa (pero seguramente más seco y al triple de precio), o que hemos ido a la playa y pedido un pantomaca (que no es más que pan con tomate - pa amb tomàquet).

Ana Botella (o quien le haya escrito el discurso) quería dar ese toque emotivo de situar al personal tomándose un "café con leche" en el precioso escenario la Plaza Mayor para intentar atraerlos hacia esa experiencia.

Si ustedes no entienden el giro, considérense afortunados: tienen la suerte de seguir disfrutando de su café con leche en su terracita a media mañana y dan por sentado que así ocurre en el resto del mundo.

Por desgracia, en muchísimos lugares (sobre todo de área no Mediterránea) esa experiencia no existe. A las 11:30 en muchos sitios la gente ya está comiendo y no se sirven cafés, aún no han terminado la consumición y ya les están trayendo la cuenta para echarles. O, simplemente, el único establecimiento decente y abierto es un Starbucks donde hordas de gente solitaria acude a conectarse a internet y disfrutar de esa experiencia que un amigo definió como "collective loneliness".

Lo que daría ahora mismo por tomarme un café con leche en la Plaza Mayor de Madrid.


Vale, pero es que parece que hable al público como si fuera retrasado

Es cierto: Ana Botella no estaba excesivamente cómoda. Pero poca gente lo hubiera estado: ese trabajo no es nada fácil. Era en directo y ante cámaras de televisión, pero también ante un gran auditorio.

Como cualquiera que haya estado en la tesitura, visto algún gran discurso de época, o simplemente leído un poco (este libro es especialmente bueno en explicarlo), ambos escenarios (televisión y auditorio) son bastante incompatibles.

Desde un auditorio se habla a un público lejano y generalmente poco atento: requiere de una mirada perdida, un discurso muy pausado y perfectamente vocalizado, un tono de voz alto y una exageración casi teatral en los gestos. En definitiva, captar la atención de todos los presentes en la sala.

Cuando se habla para televisión es todo lo contrario: tono y gestos moderados, ritmo más rápido, mirada más fija, y más naturalidad. Ante un público que generalmente está cómodamente en su casa y se está fijando única y absolutamente en ti.

En resumen: el discurso de Ana Botella si hizo para un gran auditorio y visto en la televisión se ve algo ridículo, pero esto es bien sabido y algo muy difícil de hacer bien. Desde mi punto de vista Ana Botella no estuvo brillante pero cumplió su papel con dignidad. No se atascó, el discurso fue bastante fluido y casi hasta simpático.

No encuentro el discurso final ganador, pero aquí hay otro de la representación japonesa. Comienza en 0:20:




Espero que tras ver esta presentación contextualicen mejor y reconsideren el discurso de Ana Botella, tanto en el apartado de inglés, como en el de presentación oral.


¿Por qué te molesta tanto? Ana Botella sólo es una política y todo esto es una broma

Me molesta por varias razones.

Razón 1: Cosificación de los políticos

La primera es lo de siempre: basta de "cosificar" de los políticos. Los políticos son personas, también con sus defectos y a quienes ustedes han votado y tienen la opción de cambiar. Pensar que los políticos "no son de los míos y por tanto van siempre contra mí" (como cuenta Pérez-Reverte) les hace ganar la batalla. ¿Quiéren un político culto, erudito y que hable idiomas? ¡Pues vótelo, que los hay!

Claro que igual viene uno y les dice: "ojo, que ese es un facha y además su madre una guarra" y esas son sus razones para dejan de votarlo.

Razón 2: La mayoría no andamos para andar discursos

La segunda razón: la mayoría de españoles critica a todo lo que se mueve, trivializa las dificultades y exagera los resultados, así, para abrir boca, aunque él no fuera capaz de hacer ese trabajo ni jarto de vino. Conociendo como conozco al personal y habiéndolo visto actuar, me han hecho especial gracia las terribles críticas desde el sector tecnológico/universitario/periodístico que se han hecho a esta tontería de Ana Botella que, francamente, no ha sido para tanto. Claro, como aquí todos sabemos tanto inglés...

A los pocos días de todas estas críticas a su inglés, leo una noticia en prensa (luego verán porque no pongo el link todavía) de que cuatro chavales han ganado un prestigioso premio de talentos de programación en Londres. Todos ellos universitarios y presentándolos como auténticos cerebritos y la creme de la creme. Imagino que redactaron una nota de prensa (repasada, imagino también, por su profesor y los periodistas) y éste fue el pantallazo de su aplicación que enviaron y que apareció junto a la noticia.



Dos frases, dos errores garrafales de primero de inglés. En una aplicación realizada por cuatro universitarios representativos de lo mejorcito y el talento más selecto. Y no oralmente en vivo y en directo ante un auditorio sino en un texto escrito.

¿Ven como los políticos no son tan diferentes a la población general, e incluso a las "élites"? Quizá si nos sintiéramos más identificados con los políticos trabajaríamos más en mejorarnos a nosotros mismos.

No les había pasado el enlace a la noticia porque ustedes no lo van a creer, pero tras varios comentarios dejados por gente en el periódico acerca de ese asunto, el pantallazo se editó unas horas después para corregirlos, como si aquí no hubiera pasado nada. Y así quedó en la noticia final:



También la noticia olvida comentar un pequeño detalle: el "prestigioso premio de talentos de programación internacional" era en realidad la Campus Party. Un evento 100% español famoso por juntar a miles de jóvenes para conocerse, compartir archivos, jugar al ordenador, etcétera. Este año se celebraba en Londres por primera vez. Tampoco pone un enlace final a la información de la web, otros finalistas, demo del producto, etcétera.

La prensa española, como siempre, una maravilla contando la realidad tal y como es y proporcionando la información que interesa de primera mano.


Razón 3: Campañas como éstas afectan al aprendizaje de inglés de los jóvenes

Las campañas de acoso y derribo y ridiculización total cuando alguien comete fallos en un idioma es precisamente la explicación de por qué seguimos hablando tan mal inglés.

A cierta edad, todo esto ya nos da igual, pero no durante la juventud. Como todo español ha podido comprobar, muy pocos chavales hablan espontáneamente en las clases de inglés por miedo a tener fallos, les da vergüenza utilizar el inglés con otros compañeros delante, y se está en general muy pendiente de que a uno no le ridiculicen o se rían de él por no hablar perfectamente. O, paradójicamente, por lo contrario: por hablarlo demasiado bien o tener muy buen acento. La clave para que no te ridiculicen consiste en ser mediocre.

Es curiosa la siguiente campaña (fuente de la fotografía y noticia: Ara.cat).



Porque las escuelas de idiomas y el aprendizaje reglado son buena parte de los culpables de que no sepamos idiomas. La mayoría de los profesores (si no todos) no son nativos. Hay demasiados profesores que no saben defenderse en el idioma en situaciones reales, y demasiados alumnos que salen con un C1 sin saber el idioma. Fíjense si no en lo comentado en el apartado anterior acerca de los universitarios y sus dos frases de la aplicación.

Es una maravilla ver cómo, en otros países, la gente se lanza a hablar sin apenas saber (que es como se aprende), intenta leerse libros en el idioma, considera mucho más importante el saber desenvolverse que los títulos y, en general, se busca la vida para aprenderlos por su cuenta si realmente están interesados.

Y, por supuesto, no ridiculizan sistemáticamente a quien comete errores, sino que le animan a seguir adelante. Especialmente porque, en muchos casos, esos errores no tienen absolutamente ninguna importancia.

Un saludo.