09 April 2012

Dualidad cerril-pueril


¿Qué nos está pasando? Es verdaderamente difícil encontrar a alguien con quien hablar con tranquilidad y de manera entretenida e interesante, razonada, crítica. Sin exaltaciones. ¿O es que siempre ha sido así?

cerril. - 3. adj. Dicho de una persona: Que se obstina en una actitud o parecer, sin admitir trato ni razonamiento.


Por una parte tenemos a los cerriles. Aquellos totalmente reacios a moverse de sus posiciones o siquiera hablar de ciertos temas, generalmente basándose en que lo ha dicho alguien alguien al que descalifican sin necesidad de fundamentarse en nada concreto ni sólido. Aunque suelen utilizar varias falacias lógicas, casi todas ellas acaban recayendo en la más básica: "no son de los nuestros". El pan nuestro de cada día en política, fútbol y religión, también está extendido a muchos otros campos, incluyendo aquellos supuestamente menos personales, como la ciencia. Los cerriles consideran que los demás son "malvados", argumentando moralidad y otros inventos, en el fondo por una única razón: porque los intereses de los demás pueden encontrar conflicto con los propios. En casos extremos se puede rozar la obsesión y la paranoia.

Como ejemplo extremo representativo se me ocurren las personas nacionalistas "de manual". La actitud cerril acaba provocando esquemas mentales que llevan a algunos a no conmoverse, por ejemplo, ante el mal ocurrido a otro, incluida la muerte de un niño, simplemente porque no es "de los suyos", pero a sentirse ofendido, agredido, ultrajado, llevando el caso a los tribunales porque la comunidad vecina utiliza una grafía de "los otros" en vez de "la nuestra", para poner el nombre a una calle. Los ejemplos, desgraciadamente, no son inventados.

pueril. - 3. adj. Fútil, trivial, infundado.


Por otra parte tenemos a los pueriles. Aquellos que van dando bandazos y se dejan seducir por la palabrería, por las cosas triviales, por las modas, por la mera novedad, sin pararse un momento a pensar. Aquellos que consideran que todo es bonito, todo es bueno, que la vida es bella, que "todo vale", que no hay que complicarse con historias, que no hace falta razonar ni fundamentar tanto las decisiones. Consideran a las personas que son críticas y realistas, como amargadas y negativas. Les encanta cualquier cosa que suene a "alternativa", que se convierte en automáticamente "buena". Consideran que las personas actúan de manera altruista y por el bien de los demás.

Como ejemplo extremo representativo se me ocurren las personas alternativas "de manual". Una actitud pueril puede provocar que una persona se deje sus ahorros en un "nuevo tratamiento" sin efectividad alguna, o que incluso crea a quien dice que las enfermedades se deben a "un desequilibrio energético" sin presentarle evidencia alguna y con una montaña en contra, incluida la que le salvó la vida hace unos años.


Ambas actitudes, que parecen tan distintas, tienen muchas cosas en común. La primera, la ceguera voluntaria, posiblemente por miedo a enfrentarse a la realidad: unos y otros se drogan mentalmente porque no quieren ver el mundo. Los cerriles, cerrando tanto su campo de visión que pierden la perspectiva. Los pueriles, abriéndola tanto que se encuentran totalmente perdidos.

Ambas actitudes son dañinas, porque evitan el debate, el progreso y el entendimiento. Los cerriles, rechazando todo cambio o debate, especialmente si proviene "de los otros". Los pueriles, acogiéndolo con gusto, por estúpido o irrelevante que sea, para que caiga en el olvido ante la próxima novedad.

La actitud cerril es muy peligrosa, pero la pueril no lo es menos. El principio onda-corpúsculo en física dice que en el fondo no hay diferencias fundamentales entre una onda y una partícula, y que una onda puede comportarse como una partícula y viceversa. Lo mismo ocurre con la actitud cerril-pueril. Intentemos no caer en ninguna de ellas porque, en el fondo, son lo mismo.

En estos tiempos disponemos de más y mejor información y comunicación que nunca pero, en el fondo, las actitudes generales no han cambiado tanto. Ya lo dijo Lewis Carroll: "It takes all the running you can do, to keep in the same place." Y, pensándolo un momento y al hilo de lo que opinaba Neil Postman, ¿no son estos dos extremos, lo cerril y lo pueril, en el fondo, los dos peligros de los que alertaban Orwell y Huxley en sus famosas novelas, "1984" y "Un mundo feliz"?

Saludos.

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